Por los siglos de los siglos una franquicia pionera en los juegos de disparos en primera persona nos ha dado contenido de calidad, aunque hubo una ligera caída en el anterior Halo 5: Guardians ahora llega para Xbox y PC nuestro gran Jefe Maestro (Master Chief) prometiendo traernos la mejor experiencia de toda la historia de Halo a nivel de campaña y Multijugador. Este es mi review de Halo Infinite, el juego que nos tenía con incógnitas y al final nos ha sorprendido de gran manera.
Les confieso que al inicio me quería negar bastante con la idea de un Halo “mundo abierto” y al ver el famoso gameplay donde vemos a Master Chief usar su nuevo gancho con una jugabilidad bastante rápida, explosiva y característica de la franquicia me puso a pensar lo que probablemente podría ser el mayor rechazo que he sentido por la franquicia en general.

Luego de terminar la campaña de Halo 5: Guardians en aquel entonces me quedaron muchas preguntas y ciertas situaciones donde los personajes eran introducidos de forma brusca, sin ninguna previa preparación a que íbamos. Solamente sabíamos que Spartan Locke estaba cazando a Master Chief y de la nada nos ponen a estos dos héroes a pelear entre sí, luego a unirse y ya seguro todos conocen la historia. Más tarde 343 Industries nos pone a tragarnos durante unos cuantos años la colección completa de todos de Halo, donde poco a poco fueron remasterizando todas las entregas que (no les voy a mentir) era como revivir ese clásico que sabemos es excelente pero faltaba algo, nos faltaba ver la realidad de nuestro héroe, ver algo nuevo y fresco.
Es entonces cuando pongo mis manos sobre las primeras misiones de Halo Infinite, un inicio heroico, estremecedor y hasta me puso los ojos brillosos ver a mi héroe poner en práctica quien realmente es. Déjenme decirles que el trabajo realizado en este juego a nivel de narrativa e historia es impresionante. Incluso para el que no conoce realmente todo el pasado de las franquicias, esto se convierte para mi ahora mismo en la mejor introducción posible en todas las entregas anteriores del juego.
Me quedé algo inquieto por ver tal increíble y emocional forma de despertar de John 117, pidiendo simplemente el reporte de misión sin saber que habíamos perdido la guerra. Zeta Halo había sido destruido, su IA amiga rebelde causante del gran desastre en Halo 4 y pues ahora nos toca hacer nuevos amigos que, aunque para muchos este cambio pueda parecer un tanto raro y brusco pero recuerden en Halo 5: Guardians cuando una serie de personajes sin aún ser presentados ya estaban poniendo diálogos en el juego como que eran parte de todo el canon del mismo juego.
La verdad es que estos personajes secundarios agregan en su emoción, humor y sobre todo lo más importante, su trabajo en nuestra misión por restaurar lo perdido. La más importante y principal de disfrutar es “The Weapon” quien es una copia de Cortana pero no literalmente la misma IA, su finalidad en Halo 4 fue para destruir e isolar Cortana para luego destruirla o eliminarla. Ya que esta se había vuelto rebelde y era un peligro enorme para todos. Su sentido del humor y forma de ser me hizo pues al igual que con Cortana, sentirme bastante atraído por su forma, algo así como lo que le paso a Master Chief pero peor porque esto es un videojuego…
Por supuesto no se puede quedar el personaje que rescato a nuestro Jefe Maestro en su Pelican, este heroico piloto también es un as importante en toda esta campaña ya que sus diálogos, reacciones y forma de ser le agrega el toque necesario para hacer brillar a nuestro personaje principal. Podría decirse que es una excelente combinación de personajes que ponen el juego en buena posición.

A veces, el diálogo en el juego parece tener puros chistes, mientras que en otros momentos se ve empañado por disputas cuando chocan sus motivaciones, la confianza de estos personajes se pone a prueba a lo largo de la campaña que me tomó unas 13 horas terminar. Esto se resume en la desconexión entre la misión del Jefe de averiguar qué le sucedió a Cortana y la desesperación del piloto por volver con su familia.’
Halo Infinite cuenta con unos enemigos bastante inteligentes y más cuando juegas el título en dificultad Heroico. Ahí realmente te das cuenta el valor que tiene y lo innovadores que se pueden sentir tus enemigos. Si hablamos de jugabilidad el juego es bastante fluido y cuenta con una tremenda optimización en PC. Pude alcanzar hasta 95 FPS ejecutando el juego en calidad gráfica Ultra, para que tengan una referencia les dejo mis especificaciones:
- CPU: Ryzen 5 3600
- MoBo: ASRock B550-AM Gaming
- Ram: 32GB Corsair Vengeance RGB a 3200 Mhz
- GPU: AMD Radeon RX 6700XT
- Sistema Operativo: Windows 11
- Radeon Software Versión: 21.12.1 (versión usada al momento del review)
Durante gran parte de la campaña de Halo Infinite, te encontrarás haciendo dos misiones principales: averiguar qué le sucedió a Cortana y eliminar a los Banished en el ring, desde pequeños grupos por el mapa hasta bases enteras llenas de ellos. Inicialmente, eres un ejército de un solo hombre que se enfrenta a un batallón, pero con el tiempo, los marines del UNSC se unen al Jefe después de dejar espacio para que se desplieguen en las bases de operaciones avanzadas recuperadas, o llamadas en el juego como «FOBs».

Puedes ir caminando y columpiarte con el gancho de lado a lado pero capturar más FOBs te ayuda a adquirir más vehículos como Mongoose, Scorpion e incluso un WASP, además de también el desbloqueo de nuevas armas que puedes adquirir antes de iniciar cualquier misión. Al mismo tiempo, mientras avanzamos en las misiones iremos encontrando los gadgets que nuestro Jefe utilizará en esta entrega. Mejorar el mismo gancho que les he mencionado, utilizar un radar que emite una señal para detectar los enemigos cercanos o el mismo escudo que nos ayudará a ahorrar algo de tiempo en un feo enfrentamiento. Algo importante aquí es que algunas zonas pueden ser exploradas conforme avanzas en las misiones principales, haciendo de tal forma que la experiencia no sea tan encerrada pero tampoco te pongas a perder todo el tiempo en el vasto mapa cuando nuestro enfoque principal es a lo que vinimos todos, la campana.
Algo importante a mencionar es que el juego tiene todos estos gadgets que realmente son innecesarios, a excepción del gancho que ya llevo rato mencionando. Todos estos accesorios para la batalla muchas veces ni me sentí en la necesidad de utilizarlos y convierten un poco la jugabilidad en algo tan dependiente de esto que hasta tiempo se pierde. Para un jugador tradicional algunas funciones en el juego no son tan necesarias en su momento o incluso no agregan ningún valor al juego.

La banda sonora de Halo Infinite es y seguirá siendo una de las mejores. Así ha sucedido con todas las entregas de la franquicia en esta ocasión no es la excepción. Un sonido bastante inmersivo y una música que sabe cuándo sonar y cómo hacerlo. 343 Industries ha sabido adaptar esto muy bien en cada entrega, desde Halo Wars hasta esta última entrega.
No se puede quedar lo último y no es por ser menos importante sino que es un modo de juego prácticamente en beta desde hace ya unos meses. El multijugador de Halo Infinite ha demostrado desde su lanzamiento como Beta Early access y gratuito para todos que es un modo de juego digno de llevar su nombre. La jugabilidad de este modo de juego desde su lanzamiento más temprano fue bastante llamativa, tanto que ya sabíamos que la campana estaría prácticamente al mismo nivel. Una ligera demanda de especificaciones en PC pero no deja de ser un jugoso multijugador a disfrutar, así podemos dejar a un lado los multijugadores a gran escala o los tradicionales corre y dispara. Esto es Halo, tu puntería lo es todo y más nada.
En conclusión,
En fin, Halo Infinite tiene una campana que con todo gusto volvería a jugar. Master Chief es ese superhéroe que todos amaremos. Esta entrega nos deja claro quien es realmente nuestro Jefe, nos deja claro que Halo es una franquicia que ha sabido reinventarse a sí misma dando a su fanaticada la campana y el multijugador que tanto estuvimos esperando por varios años. Con una jugabilidad bastante estable, unos personajes muy emocionales con su narrativa y forma que le agregan al juego la sazón necesaria para que la seriedad de nuestro personaje principal tenga brillo por sí mismo. Halo no es Halo sin esa IA que te hace perder la cabeza por lo difícil que suele ser, la franquicia patriarca de los FPS está de vuelta y en grande. Este review fue realizado en una PC Gaming y la copia del juego es gracias a Microsoft.







































BloodRayne se ambiente en los años 30, años antes de la Segunda Guerra Mundial, tomamos el papel de Rayne, una pelirroja y sensual Dhampir (mitad humana mitad vampiro) que anda en busca de su padre. Rayne es reclutada por la Brimstone Society para que investigue una extraña enfermedad que está afectando un pequeño pueblo de Louisiana. En su camino junto con su mentora Mynce, descubre que el causante es un comandante nazi llamado Wulf, jefe del Gegengeist Gruppe. El GGG es una unidad que estudia actos paranormales y cuya misión es encontrar los restos de Belial para utilizarlos en beneficio de Hitler.
BloodRayne: ReVamped, es un Hack and Slash con toques de shooter, que por la época en que se lanzó, tiene controles que a día de hoy pueden parecer toscos, sin embargo uno termina acostumbrándose. Rayne, al ser una Dhampir, tiene habilidades sobrehumanas como saltar alto, correr rápido, buena resistencia a los ataques, entre otras. Nuestra salud perdida, puede ser repuesta mediante la sangre de los enemigos, incluyendo los jefes.
Además, tenemos un gancho que nos sirve para atraer nuestros enemigos hacia nosotros, y poder beber su sangre una vez lo tengamos de cerca. No tiene mayor uso que ese, pero resultará útil. Habrán una serie de habilidades útiles como una especie de visión alterna que nos indica donde está el objetivo, un Bullet Time que nos sirve para ver en cámara lenta y un modo FPS.
El juego se nota que ha envejecido, teniendo modelados de personajes con texturas cuadradas, ni que decir de los enemigos, cuyas animaciones se notan acartonadas. Sin embargo, muchos elementos de los escenarios son destructibles, algo que fue todo un logro en ese entonces, aunque como decimos no es algo que invente la rueda.








Chorus, sigue la historia de Nara, quien fuera miembro del culto interplanetario llamado El Círculo, liderado por El Profeta. El Círculo, se supone que debía ser una luz para erradicar la miseria de la galaxia, pero como toda secta desvirtuó su filosofía de una manera muy radical. Nara pertenecía al brazo ejecutor del Círculo llamado el Coro, una fuerza compuesta por los mejores pilotos de naves espaciales, a los cuales se les hicieron mejoras para darles habilidades únicas, como vincularse con la IA de sus naves de combate, Forsaken, es nuestra nave asignada. Tras una misión, la cual iba en contra de todos los escrúpulos posibles Nara abandona el culto.
En Chorus, como ya dije, manejamos a Forsa, nuestra nave espacial, la cual se hace a través de un control muy intuitivo. Para acelerar y rotar utilizamos el stick analógico izquierdo, mientas que el derecho se utiliza para apuntar. Con el gatillo superior izquierdo activamos un impulso de velocidad y el derecho para disparar las armas principales. Los demás botones se utilizan para las habilidades de la nave. El control permite maniobras impresionantes mientras combatimos las fuerzas del Círculo, en ocasiones realizaremos acciones que nos preguntaremos como lo hicimos.
Los sistemas solares que visitaremos son:
Chorus tiene un ligero componente de looteo, al poder mejorar a Forsa a través de modificaciones. Tenemos tres armas principales, ametralladoras, láser y misiles, podemos actualizarlas con versiones mas potentes, además de mejorar nuestras estadísticas. Tenemos hasta tres ranuras para las modificaciones, y algunas son un conjunto que desbloquean bonificaciones adicionales.
Chorus a nivel gráfico es un despliegue técnico, los sistemas son enormes y tienen muchos detalles que hemos visto en películas de guerras espaciales. Podemos apreciar ciudades construidas en asteroides, planetas que orbitan a lo lejos, una sensación de velocidad increíble. También efectos de luz en tiempo real, reflejos de la luz en superficies. A pesar de las intensas batallas a altas velocidades el juego nunca se resintió y uno se deleita con las vistas.