Nuestro fontanero bigotón favorito vuelve a las andanzas deportivas, a una sub-serie que lleva desde la Virtual Boy con nosotros. Mario Tennis Fever es la iteración para Nintendo Switch 2 de esta genial saga cuya jugabilidad pasa la prueba del tiempo. Fever cuenta con una serie de mecánicas clave de la entrega anterior, pero incluye las suyas propias, aportando así un toque de frescura.
El Grand Slam del Reino Champiñón

Mario Tennis Fever cuenta con un esquema de controles sencillos. Al igual que otros juegos deportivos de Mario, cada personaje pertenece a una categoría que determina sus estadísticas: Ligero, Medio y Pesado. Los ligeros cuentan con la mayor velocidad, pero con menos poder; los medios son los más equilibrados; los pesados tienen mayor potencia y resistencias pero son más lentos. Tenemos un total de 38 personajes jugables, básicamente casi los mismos personajes que encontramos en un Mario Kart.
Entre golpe y golpe, cada personaje cuenta con una barra para realizar un movimiento especial llamado Golpes Furor, que básicamente son los golpes Maestros de entregas anteriores. Los jugadores pueden realizar distintos movimientos: Liftados, golpes altos que empujan al contrario al fondo de la cancha. Cortados, son golpes más lentos y defensivos que dan tiempo a nuestro personaje a posicionarse al centro de la cancha. Planos, son golpes más potentes y rectos cargados de velocidad. Globos, son golpes de mucha altura. Estelares, golpes poderoso que se usa aprovechando una devolución del rival.

Por último, los Golpes Furor que son movimientos cuyo efectos especiales dependen de la raqueta que tengamos equipadas. Anteriormente, el movimiento especial dependía del personaje, pero ahora depende de las Raquetas Furor, las cuales otorgan diferentes efectos en la cancha. Tenemos la Raqueta de Fuego que quema parte del escenario, la de Hielo que congela el suelo, la Raqueta Doble que crea un doppelganger del personaje durante un tiempo.
Lo interesante aquí es que, aunque parezca que haya raquetas más desequilibradas que otras, puede haber una que contrarreste sus efectos. Además, el efecto no se activa hasta que la bola toque el piso, lo que implica que si nos arriesgamos y devolvemos el Golpe Furor, puede afectar al rival. Fever es un juego que se juega de una manera muy intuitiva, sin embargo, en un intento por hacer el juego más accesible, a veces se siente que los movimientos están muy automatizados.
Bienvenido a la academia

Mario Tennis Fever cuenta con una serie de modos muy divertidos. Empezando por el Modo Historia en el que vivimos una aventura en la que la Princesa Daisy enferma y debemos buscar una fruta especial para sanarla. Wario y Waluigi se ofrecen voluntarios a ayudarnos y como era de esperar, todo se desmadra y tanto ellos como Mario y Luigi quedan convertidos en bebés. Lo interesante aquí es que la campaña cuenta con toques RPG en el que subimos de nivel y mejoramos poco a poco nuestras estadísticas.
Otros modos incluyen Torneo, que no requiere mucha explicación, pero que admite partidos individuales y dobles. Torre de los Retos, que nos deja superar 10 misiones con solo tres intentos y cada misión sube en dificultad. Juego Especial que nos permite jugar con reglas únicas u divertidas en los partidos. Modo Libre que nos deja crear partidos con nuestras propias reglas.

El Modo Realista que admite el uso de los Joy-Cons 2 y los controles de movimiento. Aunque en un inicio, cogerle el truco para realizar movimientos específicos tiene una curva de aprendizaje alta, al menos ofrece variedad a la fórmula. También, a veces podemos sentir que los controles son algo imprecisos.
Por último y no menos importante, está el multijugador local y online hasta para cuatro jugadores. El juego también admite poder jugar a través de GameShare, incluso con una Nintendo Switch original. Es posible jugar con partidas clasificatorias a nivel mundial, partidas individuales con y sin reglas.
Buen servicio

Gráficamente el juego va en la línea de los últimos juegos del fontanero. Una paleta de colores viva, personajes bien modelados y escenarios llenos de detalles. Corre a 60fps muy fluidos y sobre la banda sonora, el legendario Motoi Sakuraba es el compositor. Se opta por una mezcla de géneros como rock progresivo con toques de melodías épicas. Viene en idioma hablado español latino con buenas interpretaciones.
Veredicto
Mario Tennis Fever es una entrega en condiciones de lo que se puede esperar de un juego deportivo del fontanero. Entre las novedades está la incorporación de las Raquetas Furor, una mecánica que aporta una capa estratégica interesante. Permite intercambios con contrajuegos y momentos de tensión muy divertidos. Ofrece varios modos y contenido, junto a un multijugador robusto, tanto local como online. Sin embargo, el juego tiene una automatización de ciertos movimientos que lo hace sentir artificial, sobre todo, para jugadores más exigentes. Fuera de eso, el resultado general es un título accesible, dinámico y muy competitivo. En su apartado técnico, la fluidez a 60fps, la dirección artística colorida y la banda sonora de infarto.
Nota: Este review fue realizado en Nintendo Switch 2 y el código para descarga fue gracias a Nintendo.










