Un grupo de usuarios ha interpuesto una demanda colectiva contra Sony Interactive Entertainment LLC, exigiendo compensaciones económicas y reembolsos. Los demandantes alegan que la compañía se ha quedado con una «ganancia inesperada y sustancial» derivada de los aumentos de precio aplicados a las consolas PlayStation 5 a raíz de la política de aranceles del presidente Donald Trump, la cual fue revocada posteriormente por la justicia estadounidense.
La demanda, caratulada como Walker et al v. Sony Interactive Entertainment LLC, fue presentada formalmente el pasado 6 de mayo de 2026 ante el Tribunal de Distrito de los EE. UU. para el Distrito Norte de California. Los demandantes principales, Amorey Walker y Bryce Foster-Quarles, argumentan que Sony incrementó en agosto de 2025 el precio de venta al público de todos sus modelos de hardware —incluyendo la PS5 Estándar, la Digital Edition y la PS5 Pro— justificando la medida en el «desafiante entorno económico» provocado por los aranceles de importación bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
De prosperar el caso, la demanda busca amparar a una «Clase Nacional» que incluiría a cualquier ciudadano estadounidense que haya adquirido una consola PS5 con sobreprecio desde el 1 de agosto de 2025 hasta la fecha actual. El tribunal ya ha asignado el caso a la jueza Sallie Kim, fijando la primera conferencia de gestión para el 3 de agosto de 2026.
Este caso guarda un enorme paralelismo con la demanda colectiva interpuesta el mes pasado contra Nintendo de América por los mismos motivos relacionados con el aumento de precio en los accesorios de Nintendo Switch en 2025.
Con la presión añadida de otras demandas paralelas, como el reciente acuerdo preliminar de 7.85 millones de dólares por el monopolio de juegos digitales en la PSN Store, Sony encara una racha de demandas legales en los tribunales de California que podría costarle millones en devoluciones directas a las carteras de su comunidad de jugadores.










