La comunidad de streaming está encendida contra Kai Cenat, uno de los creadores más grandes de Twitch, después de que se confirmara que recibió cerca de $6 millones en donaciones y suscripciones, anunció su retiro del streaming y, poco después, lanzó una marca de ropa.
En redes sociales, miles de seguidores expresaron su molestia, acusándolo de “fugarse con el dinero” y de usar su fama para seguir monetizando fuera de la plataforma. “Se llevó la bolsa y ahora quiere vender camisetas”, escribió un usuario en X, mientras otros lo calificaron directamente de “estafador”.
Aunque algunos defienden que Cenat tiene derecho a diversificar sus negocios y “vivir su vida”, la percepción general es que el movimiento fue un cash grab clásico: aprovechar el hype de su retiro para capitalizar con nuevos productos.
La polémica también reavivó viejas críticas sobre proyectos sociales que Kai había prometido, como la construcción de escuelas en África, que según los fans nunca se concretaron. “África necesitaba una escuela, no otra marca de ropa”, reclamó un seguidor.
Su futuro en Twitch es incierto. Mientras algunos lo ven como un pionero que expande su marca, otros lo critican por “exprimir” a su comunidad. Aunque sigue siendo uno de los streamers más influyentes, la percepción de que prioriza negocios sobre contenido ha generado debate.










