A pesar de la creciente preocupación dentro de Take-Two Interactive por la filtración masiva de Grand Theft Auto VI, el antiguo director técnico de Rockstar Games, Obbe Vermeij, ha restado gravedad a la situación.
La difusión de once gameplays y la imagen del mapa completo por parte de Cyberleek desencadenó citaciones judiciales a Microsoft, Discord y X, pero el veterano desarrollador afirmó en redes sociales que este incidente no afectará al impacto comercial ni al éxito del videojuego.
Vermeij, quien formó parte de Rockstar North entre 1995 y 2009, comparó la crisis actual con la controversia vivida durante el escándalo de Hot Coffee en GTA San Andreas, asegurando que las filtraciones recientes son mucho menos perjudiciales para la compañía. El experto señaló que la inmensa mayoría de los potenciales compradores no consume este tipo de archivos en internet para evitar spoilers argumentales, calificando la situación de «insignificante» en el cómputo general del proyecto.
En cuanto a los temores de la comunidad sobre la posesión de una versión ejecutable del software por parte del filtrador, el técnico aclaró que las compilaciones mostradas solo funcionan en kits de desarrollo profesional (devkits). Según su análisis, no existe en la actualidad una versión funcional optimizada capaz de ejecutarse en una consola comercial como PlayStation 5, lo que limita de forma drástica los riesgos de una distribución masiva del ejecutable.
Mientras Take-Two acelera las diligencias para identificar a los responsables de la intrusión, la compañía mantiene sin cambios sus planes para la presentación oficial del título prevista en la plataforma Netflix.










