La histórica productora Kathleen Kennedy ha abandonado oficialmente su cargo como la presidente de Lucasfilm después de 14 años al frente del estudio responsable de Star Wars e Indiana Jones.
A sus 72 años, Kennedy se retira de la dirección ejecutiva para volver a dedicarse exclusivamente a la producción, dejando atrás una etapa marcada por éxitos como Andor, The Mandalorian y Rogue One, pero también por polémicas con la trilogía de secuelas y The Acolyte.
La compañía confirmó que sus sustitutos serán Dave Filoni y Lynwen Brennan. Filoni, considerado el “heredero espiritual” de George Lucas por su trabajo en Clone Wars, Rebels y Ahsoka, asumirá como presidente y director creativo. Brennan, quien ya ejercía como presidenta y directora general, se convertirá en copresidenta, encargándose de la gestión comercial para que Filoni se concentre en el aspecto creativo, en un rol similar al de Kevin Feige en Marvel.
El propio Filoni agradeció públicamente a Kennedy, George Lucas y Bob Iger por la confianza, asegurando que su objetivo será liderar una nueva era para la saga galáctica. Brennan, por su parte, destacó la oportunidad de trabajar junto a Filoni y reafirmó su fe en la visión creativa que marcará el futuro del estudio.
Kennedy se despidió con un mensaje emotivo, recordando el privilegio de haber dirigido Lucasfilm durante más de una década y celebrando la expansión narrativa que supervisó, desde personajes como Rey hasta Grogu.
Con su salida, Star Wars entra en una nueva etapa bajo el liderazgo de Filoni y Brennan, quienes tendrán la responsabilidad de guiar las próximas películas y series del universo Star Wars.










