Un comprador en Moscú, Rusia, estuvo a punto de perder aproximadamente 1.100 dólares (90.000 rublos) tras adquirir una tarjeta gráfica Gigabyte GeForce RTX 5070 Ti Eagle OC Ice a través de la plataforma de comercio electrónico Wildberries. Pero por precaución grabó el desembalaje antes de abandonar el punto de recogida oficial y le evitó una costosa estafa.
Consciente de un incidente previo ocurrido en el mismo establecimiento, donde otro cliente adquirió una RTX 5080, descubrió en su domicilio que la GPU había sido sustituida por suplementos nutricionales y lleva dos meses sin recuperar su dinero ni recibir respuesta policial; el usuario decidió tomar precauciones. Grabó el proceso completo desde el momento exacto en que la empleada le entregó el paquete con el precinto presuntamente intacto.
Al abrir la caja exterior y el empaque del fabricante, la sorpresa fue inmediata: en lugar de la tarjeta con 16 GB de memoria GDDR7, el interior contenía una botella de agua de dos litros. El recipiente fue colocado estratégicamente para igualar el peso aproximado del componente gráfico y evitar levantar sospechas durante el transporte. De acuerdo con el medio especializado i2HARD, la película plástica protectora de este tipo de empaques puede rearmarse con relativa facilidad, permitiendo reseñar la caja sin dejar marcas evidentes de manipulación.
El registro audiovisual continuo, donde se aprecia la entrega por parte del personal de la tienda y las etiquetas del envío, será la prueba fundamental para que el afectado pueda exigir el reembolso inmediato a la plataforma.










