Scarlett Johansson, en una entrevista con Collider, calificó de «extraño» el trato que recibió Natasha Romanoff en Iron Man 2, señalando que, aunque la experiencia fue divertida, su personaje fue presentado bajo una óptica puramente sexual, siendo tratada más como una «posesión» o un «objeto» que como una guerrera de élite.
Johansson recordó momentos específicos de la película donde figuras como Tony Stark se referían a ella con comentarios denigrantes, citando frases como «quiero un poco de eso» o llamándola directamente «pedazo de carne». La actriz admite que, en aquel momento, esos comentarios sobre su apariencia física incluso podían parecer cumplidos, pero que con el tiempo y su propia madurez personal comprendió que su valor propio no depende de la mirada ajena.
Para Johansson, las jóvenes actrices de hoy reciben mensajes mucho más positivos y centrados en su talento y humanidad, en lugar de en su atractivo físico. Se siente orgullosa de haber sido parte de esa transición, sobreviviendo a la «vieja historia» de Hollywood para liderar una nueva etapa donde los personajes femeninos pueden evolucionar y mostrarse vulnerables sin ser cosificados.
¿Fue Black Widow tratada como un objeto en sus inicios? Scarlett Johansson asegura que sí.










