La nueva serie en Live Action de Assassin’s Creed de Netflix acaba de sumar un nuevo fichaje que ha encendido la polémica. La actriz Lola Petticrew, quien se identifica públicamente como no binaria, se une al elenco como una de las protagonistas del proyecto, compartiendo cartel con Toby Wallace. La noticia, confirmada por fuentes oficiales y medios especializados, ha desatado un intenso debate entre los seguidores de la franquicia de videojuegos. Detalles sobre su personaje son, por ahora, un secreto bien guardado.
La reacción en redes sociales y foros especializados no se ha hecho esperar, dividiendo profundamente a la comunidad. Una parte de los aficionados celebra la decisión como un paso adelante en la representación inclusiva. Otros, sin embargo, expresan su malestar, argumentando que la inclusión de una identidad de género contemporánea podría romper la inmersión histórica, un pilar fundamental de la saga. Algunos comentarios sugieren que esto podría distorsionar la premisa central de revivir memorias ancestrales a través del Animus.
Esta no es la primera vez que Ubisoft, creador de la franquicia, se enfrenta a una tormenta de controversia por sus decisiones creativas. El videojuego más reciente, Assassin’s Creed: Shadows, ya fue investigado por el gobierno japonés tras acusaciones de supuestas inexactitudes históricas y generó una petición con más de 80,000 firmas en su contra. Además, la inclusión del protagonista Yasuke, el primer samurái negro de la historia, desató una ola de críticas racistas que los desarrolladores tildaron de «ataques impulsados por la intolerancia».
La serie, que comenzará su producción en Italia en 2026, es un proyecto de alto riesgo para Netflix y Ubisoft. El fracaso crítico y comercial de la película de 2016 protagonizada por Michael Fassbender aún pesa en la memoria colectiva. Los showrunners, Roberto Patino y David Wiener, han prometido una «aventura épica» que honre el legado de los videojuegos mientras explora temas universales de identidad, fe y conexión humana. Aun así, el camino para ganarse a una base de fans ya escéptica y dividida parece ser más complicado de lo esperado.
Solo el tiempo dirá si la elección de Petticrew se convierte en un punto de discordia permanente o en un acierto narrativo que expanda los límites de este universo. Mientras tanto, la polémica garantiza que todos los ojos estarán puestos en este ambicioso proyecto cuando llegue a las pantallas.












