Ubisoft decidió cerrar el año con un crossover inesperado, Rainbow Six Siege lanzó un evento colaborativo con el anime Attack on Titan, disponible desde el 24 de diciembre.
La unión entre el shooter táctico y Attack on Titan generó reacciones divididas en la comunidad, que debate entre la emoción por la novedad y la crítica por la pérdida de identidad visual del juego.
El crossover incluye dos paquetes premium:
- Amaru recibe un set inspirado en Mikasa Ackerman, con uniforme, retrato y un skin para el G8A1.
- Oryx obtiene un set basado en el Titán Acorazado, con su propio uniforme, retrato y el skin “Titanic Demolisher” para el T-5 SMG.
El tráiler muestra a Amaru usando su Garra Hook como si fuera el equipo de movilidad del anime, mientras Oryx atraviesa muros evocando la icónica aparición del Titán Acorazado. Cada bundle cuesta 2.160 créditos R6, o ambos juntos por 4.080 créditos con descuento.
Las reacciones no se hicieron esperar, algunos celebran la mezcla de dos universos que aman, mientras otros lamentan que el juego pierda su tono táctico original. Las críticas recuerdan casos similares en otras franquicias, como Call of Duty con personajes caricaturescos o Magic: The Gathering con colaboraciones inesperadas.
Lo cierto es que, guste o no, los crossovers se han convertido en una tendencia imparable dentro del gaming moderno, y Rainbow Six Siege acaba de sumarse a la lista con uno de los más inesperados del año.










