Microsoft estaría listo para ejecutar una nueva ola de despidos de empleados a nivel global durante la tercera semana de enero de 2026, con estimaciones que apuntan a entre 11,000 y 22,000 puestos eliminados, lo que representa entre el 5% y el 10% de su plantilla mundial de aproximadamente 220,000 trabajadores.
Los reportes internos señalan que los recortes afectarían principalmente a los equipos de Azure, la división de Xbox y áreas de ventas internacionales, aunque la compañía aún no ha confirmado públicamente el plan.
Este movimiento llega después de un 2025 complicado, año en el que Microsoft ya había despedido a más de 15,000 empleados en varias rondas, pese a mantener ingresos y beneficios sólidos durante el periodo.
La razón detrás de esta estrategia sería el enorme gasto en infraestructura para inteligencia artificial, que solo en el primer trimestre del año fiscal 2026 alcanzó los $34.9 mil millones, con proyecciones que superan los $80 mil millones para todo el año, principalmente destinados a centros de datos, chips y herramientas de IA.
Analistas creen que Microsoft está redirigiendo presupuesto desde la nómina hacia inversiones tecnológicas a largo plazo, lo que deja en una posición vulnerable a mandos intermedios y equipos de productos más antiguos. En contraste, los roles vinculados a investigación en IA y servicios cloud serían los más protegidos.
A esto se suma una nueva política laboral que entrará en vigor el 23 de febrero de 2026, obligando a los empleados que vivan a menos de 50 millas de una oficina a asistir presencialmente al menos tres días por semana, una medida que algunos interpretan como presión indirecta para reducir personal sin despidos formales.










