Después de que su esperado visor de realidad mixta, Vision Pro, no tuviera éxito en el mercado, Apple adoptó decisiones drásticas, en mercados importantes como los Estados Unidos y el Reino Unido, la empresa disminuyó más del 95% sus gastos en marketing digital. También, Luxshare, su socio productor en China, interrumpió la fabricación de nuevas unidades a comienzos de 2025 por la escasa demanda.
Las cifras de ventas confirman el profundo desinterés del público, los analistas estiman que Apple envió apenas 45.000 unidades durante el crucial cuarto trimestre de 2025. Esto contrasta fuertemente con los millones de iPhones o MacBooks que la compañía vende cada trimestre. El dispositivo, que cuesta 3,499 dólares, solo está disponible para venta directa en 13 países y no se expandió a nuevos mercados en 2025.
Los expertos señalan claras razones para este fracaso. El elevado precio, el diseño voluminoso e incómodo para uso prolongado y la escasez de aplicaciones nativas han limitado su atractivo, aunque Apple afirma tener unas 3.000 apps diseñadas para el Vision Pro, este número es muy inferior al ecosistema que tuvieron otros lanzamientos históricos de la compañía.
Este revés obliga a Apple a un cambio estratégico. La empresa ya lanzó una versión actualizada con el chip M5 en octubre, enfocada en mejorar el rendimiento y la comodidad. Sin embargo, los informes apuntan a que el enfoque principal ahora está en desarrollar gafas inteligentes con IA y una versión más económica del Vision Pro, dejando en pausa nuevas iteraciones de alta gama.
Apple reportedly cuts production of Vision Pro headset after poor sales
The tech company also reduced marketing for Vision Pro by more than 95% last year pic.twitter.com/SMb6P9f7We
— Pirat_Nation 🔴 (@Pirat_Nation) January 2, 2026
El tropiezo del Vision Pro refleja problemas más amplios del sector. El mercado global de lentes de realidad virtual se contrajo un 14% interanual. Meta, con sus dispositivos Quest mucho más asequibles, controla alrededor del 80% del mercado. Para Apple, el Vision Pro se perfila como un raro error comercial en su historial, marcando un freno a sus ambiciones en la «computación espacial».










