En declaraciones concedidas a la revista Edge, Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games, ha alertado sobre la severa escasez de componentes. Según el directivo, la desorbitada demanda de la industria de la inteligencia artificial está acaparando la producción global.
Las grandes inversiones en centros de datos e infraestructura para IA cuentan con un músculo financiero capaz de superar cualquier oferta del sector del entretenimiento. Esta competencia desigual ha provocado que los fabricantes prioricen el suministro para estas corporaciones, desplazando a la industria del videojuego. Como resultado, los costes de la memoria RAM y el almacenamiento en estado sólido se han cuadruplicado en los últimos meses.
Esta subida de precios afecta de manera directa tanto a los jugadores de PC como a los usuarios de consolas. Sweeney prevé que la escasez de componentes para hardware gaming se prolongará al menos durante los próximos tres años.
Ante este panorama, la única solución a largo plazo pasa por la construcción de nuevas plantas de fabricación a gran escala para abastecer la demanda mundial. Sin embargo, con presupuestos de desarrollo disparados y componentes a precios récords, el sector del videojuego enfrenta un desafío estructural.
El encarecimiento de las piezas amenaza con ralentizar el ritmo de renovación tecnológica de toda la industria.
