Una investigación publicada en PubMed demostró que jugar videojuegos de plataformas 3D como Super Mario 64 durante dos meses estimula el crecimiento de la materia gris en áreas clave del cerebro. El estudio fue liderado por la investigadora Simone Kühn del Instituto Max Planck.
Una investigación publicada en la plataforma científica PubMed ha demostrado que disfrutar de videojuegos de plataformas tridimensionales como Super Mario 64 aporta beneficios directos a la salud cerebral. El estudio confirma que navegar e interactuar dentro de escenarios virtuales en 3D estimula positivamente la actividad cognitiva humana, promoviendo el crecimiento medible de la materia gris en áreas clave asociadas con la orientación espacial, la memoria de trabajo y la planificación estratégica.
Cómo se realizó el experimento
El experimento fue liderado por la investigadora Simone Kühn, directora del Centro de Neurociencia Ambiental en el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano en Berlín. En el proceso de pruebas, un grupo de 23 adultos jugó al clásico de Nintendo 64 —adaptado para Nintendo DS— durante un mínimo de 30 minutos diarios a lo largo de dos meses, mientras que un grupo de control no participó en la actividad interactiva. Tras realizar resonancias magnéticas antes y después del periodo de observación, los científicos constataron un incremento volumétrico exclusivo en la masa cerebral de los participantes del grupo activo.
Las conclusiones del estudio
«Al comparar un grupo de control con un grupo de entrenamiento en videojuegos que jugó durante dos meses, al menos 30 minutos al día, a un juego de plataformas, encontramos un aumento significativo de la materia gris en la formación hipocampal derecha, la corteza prefrontal dorsolateral derecha y el cerebelo bilateral en el grupo de entrenamiento».
Por qué el cerebro crece con los escenarios 3D
El fenómeno neurobiológico encuentra su explicación en el papel del hipocampo, región donde el sistema nervioso procesa y almacena mapas de orientación espacial. Al recorrer los escenarios tridimensionales del título, el cerebro activa mecanismos de navegación idénticos a los empleados en el entorno físico real. Los resultados respaldan el potencial del videojuego como una herramienta terapéutica orientada a mejorar la plasticidad mental, la concentración y la flexibilidad cognitiva en adultos.
