Informes de la industria señalan que Nvidia habría detenido la producción de la GeForce RTX 5090 para redirigir el silicio GB202 hacia aceleradores de centros de datos. Su precio minorista ya alcanza entre 4,000 y 10,000 dólares por la alta demanda de IA. Nvidia no ha confirmado la medida.
Diversos informes provenientes de fuentes habituales de la industria de hardware señalan que Nvidia ha cesado la fabricación de su tarjeta gráfica insignia, la GeForce RTX 5090. Lanzada al mercado en enero de 2025 con un precio oficial recomendado de 1,999 dólares, la GPU se ha consolidado como la opción comercial de mayor rendimiento en el sector informático. Sin embargo, la alta demanda de procesamiento para tareas de inteligencia artificial generativa ha provocado un incremento drástico en su coste minorista, alcanzando cifras entre los 4,000 y 10,000 dólares en el mercado informal e intermediarios debido al constante agotamiento de existencias.
¿Por qué se detuvo la producción?
La interrupción de la línea de ensamblaje responde a la asignación estratégica del silicio GB202, procesador gráfico de arquitectura Blackwell utilizado tanto en la RTX 5090 como en la serie profesional Nvidia RTX Pro. Según análisis publicados por portales especializados como Tom’s Hardware, la compañía busca redirigir la oblea de silicio íntegramente hacia sus aceleradores para centros de datos y estaciones de trabajo empresariales.
Las implicaciones para el mercado
En cuanto a la soberanía en el segmento de consumo, la ausencia de competencia directa por parte de AMD en la gama más alta permite a Nvidia retirar su buque insignia del mercado de consumo sin poner en riesgo su cuota de dominio comercial. Sobre la escasez generalizada de componentes, el movimiento se suma a las tensiones en la cadena global de suministro informático, marcada por incrementos en el precio de la memoria RAM de alta velocidad para centros de datos. En cuanto al impacto en los precios al usuario, la disminución progresiva de inventarios del modelo RTX 5090 presiona al alza los costes de las tarjetas gráficas de gama alta restantes, reconfigurando el techo de rendimiento disponible para el usuario de PC de uso personal.
A pesar de que los datos proceden de filtradores reconocidos y comunicaciones de la cadena de distribución, Nvidia no ha emitido un comunicado oficial confirmando la descontinuación definitiva del producto.
