Team Ricochet, el equipo antitrampas de Activision, reveló que el mercado negro de videojuegos genera unos 8.500 millones de dólares anuales a nivel global. La compañía ha desmantelado más de 375 operaciones de reventa y cerrado 31 proveedores de software ilegal.
Un informe publicado por Team Ricochet, el equipo especializado en ciberaseguridad y antitrampas de Activision, ha expuesto las dimensiones económicas que alcanza el mercado negro de los videojuegos. Según los datos de la compañía, las actividades ilícitas que abarcan la venta de cuentas, servicios de boosting, herramientas de falsificación (spoofing) y suscripciones de cheats generan aproximadamente 8.500 millones de dólares (unos 6.300 millones de libras) al año a nivel global, de los cuales 3.500 millones provienen únicamente de suscripciones en un grupo de 15 títulos analizados.
La ofensiva legal y técnica de Activision
Frente a este escenario comercial, la editora ha implementado una estrategia combinada de detección técnica e intervenciones legales consecutivas. Hasta la fecha, las acciones de Activision han desmantelado más de 375 operaciones de reventa, emitido más de 80 cartas de cese y desista, y cerrado 31 de los principales proveedores de software no autorizado. Asimismo, el informe revela que los vendedores suelen ocultar la detección de sus programas inventando excusas personales —como enfermedades o accidentes— antes de admitir que sus herramientas han sido bloqueadas.
El comunicado de Team Ricochet
En el comunicado difundido a través de su portal oficial, el equipo de Team Ricochet analizó el impacto de las sanciones sobre el coste operativo para los usuarios que recurren a estos métodos: «Hacer trampas es una inversión perdedora. Cada vez que identificamos y eliminamos a un jugador malintencionado, el dinero que gastó en trampear se pierde con él, todo por un impulso temporal de ego. El sistema Ricochet Anti-Cheat sigue haciendo que hacer trampas sea más difícil, arriesgado y costoso de mantener».
Costes crecientes y un gran lanzamiento en el horizonte
La presión ejercida por la compañía ha incrementado los costes para los infractores, alcanzando suscripciones superiores a los 100 dólares mensuales y desembolsos anuales de más de 1.000 dólares por usuario. Esta ofensiva legal e informática busca sanear la comunidad de cara al próximo gran lanzamiento de la empresa, Call of Duty: Modern Warfare 4, programado para llegar al mercado el próximo 23 de octubre en PC, PlayStation 5, Xbox Series X/S y Nintendo Switch 2.
