El debate sobre la IA en videojuegos sumó la voz de Masahiro Sakurai, creador de Super Smash Bros. y Kirby. El diseñador japonés analizó el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de los videojuegos.
Durante una entrevista con Denfaminico Gamer, Sakurai comparó el volumen de títulos que llegan cada año a plataformas como Steam. Señaló que la cifra ronda las 19,000 producciones anuales. Aseguró que ese número crecerá de forma exponencial por el uso de herramientas generativas. También advirtió que la mayoría no tendrá viabilidad comercial, porque limitará su diseño a copiar sistemas que ya existen.
El caso de los clones automáticos
Como ejemplo, Sakurai citó Librarian: Tidy Up the Arcane Library. Ese título independiente, cuya premisa es ordenar objetos, generó la aparición rápida de varios clones con temáticas parecidas en el mercado digital. Sakurai ve en ese patrón un riesgo para la industria: más lanzamientos, pero menos propuestas con identidad propia.
«La IA se nutre de lo que se ha creado hasta ahora, pero no puede inspirarse en cosas que nunca han existido. Quienes se aventuren en territorio no explorado serán cada vez más importantes».
La visión humana como factor insustituible
El diseñador contrapuso la automatización con la visión de autores como Fumito Ueda, creador de Ico y Shadow of the Colossus. Sakurai explicó que la tecnología puede replicar la atmósfera de obras pasadas, pero no puede anticipar la dirección artística original que un ser humano aportará a sus proyectos futuros.
Sakurai no pidió frenar la herramienta, sino distinguir entre producir más rápido y crear algo que nadie haya hecho antes.
