Bungie ha desplegado oficialmente Monument of Triumph, la última y definitiva actualización en la historia de Destiny 2. El adiós definitivo al universo de los Guardianes ha provocado una movilización masiva de jugadores que, en un intento nostálgico por despedirse del título, han pulverizado por completo los récords de audiencia de Marathon, el nuevo proyecto multijugador de la compañía.
La avalancha de usuarios simultáneos ha sido tan descomunal que los servidores de Bungie han comenzado a experimentar graves problemas de inicio de sesión y errores de red a los pocos minutos de abrirse las puertas del evento. El impacto digital ha sido de tal magnitud que la plataforma de analítica SteamDB sufrió un colapso temporal en sus servidores, quedando completamente inoperativa debido a la saturación de tráfico de usuarios que intentaban monitorizar el hito histórico.
De acuerdo con las últimas métricas estables recuperadas por SteamDB antes de su caída, el pico histórico de jugadores en la historia de Marathon se situaba ligeramente por encima de los 88,000 usuarios concurrentes en la plataforma de Valve. En un contraste abismal, Destiny 2 superó los 155,000 jugadores simultáneos en Steam apenas 20 minutos después del lanzamiento del parche, una cifra que continuaba subiendo antes del colapso del sistema de medición.
La comunidad cuestiona con dureza la polémica estrategia corporativa de Bungie de certificar la muerte comercial de Destiny para volcar todos sus recursos humanos y financieros en un shooter de extracción que sigue sin despegar.
