En una intervención en el pódcast Happy Sad Confused, el actor británico Henry Cavill expresó su abierto rechazo hacia el uso recurrente de escenas de sexo en las producciones cinematográficas y televisivas actuales.
Durante la conversación junto al director Matthew Vaughn, el actor admitió que no es fanático de filmar este tipo de escenas y cuestionó su necesidad narrativa en la mayoría de los casos. El actor reconoció que existen situaciones contadas donde estas secuencias benefician la narrativa o el desarrollo de los personajes. Sin embargo, sostuvo que en la industria contemporánea se recurre a ellas de forma excesiva como un recurso fácil, señalando que la incomodidad al rodar surge cuando la escena no aporta al desempeño actoral ni a la trama, reduciéndose simplemente a mostrar gente con menos ropa.
A juicio del intérprete, la imaginación del espectador suele superar lo que se muestra explícitamente en pantalla, por lo que recurrir constantemente a este tipo de recursos resulta innecesario. Además, enfatizó que filmar momentos íntimos que no justifican su inclusión en el guion genera situaciones incómodas para el reparto.
Las declaraciones de Cavill se alinean con la postura del cineasta Matthew Vaughn, con quien colaboró en la película de espionaje Argylle, producción que prescindió por completo de este tipo de secuencias.
