En una entrevista concedida a la revista Famitsu, el legendario diseñador de Nintendo, Shigeru Miyamoto, reflexionó sobre la evolución del hardware dentro de la industria de los videojuegos. El creativo sostuvo que el público actual ha dejado de guiar sus decisiones de compra únicamente por las especificaciones técnicas o la fuerza bruta de las consolas, validando la estrategia que la compañía japonesa ha mantenido desde la época de Wii y Nintendo DS: priorizar la innovación en la jugabilidad por encima de los componentes gráficos de última generación.
Miyamoto destacó el éxito de la primera Nintendo Switch como un claro ejemplo de este cambio de paradigma. Aunque el sistema era menos potente que PlayStation 4 o Xbox One, su versatilidad híbrida para alternar entre el modo sobremesa y el portátil definió una nueva forma de consumo. El ejecutivo valoró además que la consola mantuviera su vigencia durante 8 a 9 años, enfatizando la conveniencia de una plataforma centralizada frente a la dispersión que existe en los dispositivos móviles de uso general.
«En primer lugar, me alegro de que la Switch haya durado entre 8 y 9 años. Creo que los clientes ya no buscan simplemente especificaciones técnicas. Creo que lo ideal es que «si compras el juego, puedas jugarlo en el dispositivo que tienes en casa»… En comparación con los teléfonos inteligentes, la consola tiene la ventaja de responder rápido y ofrecer una gran libertad, porque solo requiere una arquitectura y el soporte para un único hardware. Si usas un dispositivo de uso general, tienes que dar soporte a todas las versiones, por lo que la carga de trabajo aumenta… Queremos reducir el esfuerzo al mínimo para vivir sin trabajar… Pero creemos que reducir la cantidad de trabajo tanto como sea posible es importante para hacer que el desarrollo sea más eficiente».
