Microsoft ha cerrado un trimestre financiero que pasará a la historia por sus enormes beneficios globales, pero los datos específicos de la división Xbox de videojuegos han dejado un sabor agridulce.
En el más reciente informe financiero de la compañía, se muestra que los ingresos por juegos de Xbox han caído un 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La compañía alcanzó 81.3 mil millones de dólares en ingresos y 30.9 mil millones en ganancias netas, impulsados principalmente por Azure y sus servicios digitales.
El dato más preocupante para los amantes del formato físico es, sin duda, el rendimiento de las máquinas. Las ventas de hardware de Xbox han sufrido una caída del 32%, confirmando que las consolas Series X y Series S están perdiendo fuerza rápidamente frente a sus competidores. Esta bajada evidencia que el interés por comprar la consola de Microsoft está en mínimos, lo que obliga a la marca a depender cada vez más de su plataforma digital.
La CFO Amy Hood dijo: «Esperamos que los ingresos por contenido y servicios de Xbox disminuyan (el próximo trimestre) en un porcentaje de un dígito medio (del 4 al 6%) debido al desempeño del contenido en el año anterior, parcialmente compensado por el crecimiento de Game Pass y la disminución del hardware».
Por suerte para ellos, no todo son números rojos: los ingresos por servicios y contenido de Xbox subieron un 1%, un crecimiento pequeño pero vital que demuestra que Game Pass sigue siendo el ancla que evita un naufragio mayor.
La compañía celebra un trimestre récord, pero el contraste entre el éxito digital y las dificultades en Xbox abre un debate sobre hacia dónde se dirige su estrategia en el sector del entretenimiento.
