El problema de stock de Xbox Series X|S lejos de Estados Unidos no es casualidad ni falta de demanda, sino una decisión deliberada de Microsoft y ahora los jugadores que querían jugar GTA VI en una Xbox Series X|S tendrán que cruzar los dedos para encontrar una unidad disponible.
Así lo revela Jez Corden, editor de Windows Central, quien apunta directamente a la cúpula financiera de la compañía. Amy Hood, responsable de las finanzas, y Satya Nadella, CEO de Microsoft, impusieron a la división de Xbox un objetivo de margen de responsabilidad del 30%, una meta que desde el principio se sabía imposible de alcanzar. Sin embargo, en lugar de ajustar las expectativas, la empresa redujo la fabricación de consolas a nivel mundial para gastar menos y así mejorar artificialmente sus márgenes de beneficio.
Las consecuencias ya se están sintiendo fuera de Estados Unidos. En Japón, desarrolladores locales afirman que no portan sus juegos a Xbox simplemente porque no hay consolas en las tiendas. Esta situación lleva dándose en Europa desde el año pasado y, según Corden, no muestra signos de mejora. Lo más preocupante es el pronóstico para noviembre de 2026, cuando GTA VI llegue, no habrá stock suficiente de Xbox Series X|S para satisfacer la demanda que generará el lanzamiento más esperado de la década.
Microsoft sacrificó la fabricación de consolas hace tiempo y ahora es inviable cambiar el rumbo. La crisis de la memoria RAM y otros componentes ha hecho que PlayStation y otras compañías (posiblemente Valve con sus Steam Machine) ya hayan adquirido prácticamente toda la memoria disponible en el mercado.
Hoy por hoy, el mayor rival de Xbox es Microsoft. La matriz impuso metas financieras imposibles, obligando a la división a recortar costes de la peor manera posible: dejando a millones de jugadores potenciales sin acceso a la consola.
