Según ha revelado el periodista e insider Jez Corden (Windows Central), Microsoft se encuentra inmersa en «debates internos muy, muy importantes» sobre su estrategia de Xbox y los juegos exclusivos.
Este debate no es solo una cuestión de catálogo, sino una crisis de identidad sobre qué tipo de empresa quiere ser Microsoft al final del día, si un ecosistema cerrado de hardware o una editorial multiplataforma gigante.
Corden, quien recientemente también filtró la circular de Asha Sharma sobre los cambios en Game Pass, asegura que la alta dirección reconoce el valor de los exclusivos, pero los datos financieros están pesando más que nunca. «Es duro luchar contra los datos en las hojas de cálculo», comenta el periodista, señalando que mantener juegos lejos de PlayStation o Nintendo supone dejar «mucho dinero sobre la mesa».
Uno de los puntos más críticos del análisis de Corden es el riesgo que corre el hardware. Según el insider, Microsoft no puede ser una editorial masiva y un ecosistema de hardware al mismo tiempo sin que uno de los dos sufra.
«Si eligen ser una editorial primero, el hardware se hunde hasta convertirse en lo que es Surface ahora: una sombra de lo que fue», advierte Corden. La preocupación radica en que, si los juegos de Xbox (incluyendo pilares como Halo) llegan a todas partes, el incentivo para comprar una consola Xbox desaparece, dejando a la marca como un simple proveedor de servicios y software en nubes y dispositivos ajenos.
A pesar de la presión de los números, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, parece reconocer que Xbox es la única puerta de entrada real de la compañía al consumidor doméstico fuera del horario laboral. En una conversación filtrada con el personal, Nadella aseguró que cuando se reúne con otros ejecutivos, estos no quieren hablar de la nube o de Azure, sino de Halo y los juegos de Xbox.
Sin embargo, este reconocimiento de la marca choca frontalmente con la necesidad de rentabilizar las multimillonarias compras de Activision Blizzard y Bethesda.
