El recientemente nombrado jefe de estrategia (Chief Strategy Officer) de Xbox, Matthew Ball, ha salido al paso de las especulaciones aclarando de forma tajante que no apoya la inclusión de anuncios que interrumpan la experiencia jugable, desmintiendo así las interpretaciones erróneas surgidas tras su última entrevista con el medio The Game Business.
La controversia se originó cuando Ball, un respetado analista de la industria antes de incorporarse al equipo de la CEO Asha Sharma, analizó la viabilidad de implementar anuncios en pantallas de pausa, un formato similar al que emplean plataformas de streaming como Netflix o Hulu. El ejecutivo justificó la pertinencia de explorar alternativas debido al disparatado encarecimiento de los costes de desarrollo actuales, argumentando que trasladar toda la presión financiera al consumidor mediante subidas de precio en el hardware, los juegos o las microtransacciones es un camino insostenible.
Para acabar los rumores sobre una supuesta «invasión publicitaria» en los próximos títulos de la marca, Ball publicó un mensaje aclaratorio en su cuenta de X. El directivo enfatizó que la televisión por streaming ha demostrado que los niveles con anuncios reducen a la mitad el coste de entrada sin perjudicar a quienes pagan por planes premium, sugiriendo que este modelo podría aplicarse en el futuro como una opción puramente voluntaria y más accesible para los usuarios con menor poder adquisitivo:
«En ningún momento mencioné anuncios dentro del juego. Personalmente, creo que interrumpir la experiencia de juego sería un error. El objetivo es cómo llegar a más personas y mantener nuestros productos asequibles para poder seguir financiando el extraordinario trabajo de nuestros equipos de desarrollo, no colocar un anuncio frente a alguien para venderle una pizza».
