En una reciente entrevista con Variety, JB Perette, jefe de la división de videojuegos de Warner Bros Discovery, admitió que el 2025 fue un año de «reseteo» necesario. Según Perette, la compañía se había «distraído» intentando abarcar demasiadas propiedades intelectuales con estudios dispersos, lo que obligó a una reevaluación estratégica de sus recursos.
Aunque 2026 será un año de transiciones con lanzamientos como LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight y el título móvil Dragon Fire basado en Game of Thrones, Perette aseguró que los «frutos reales» de este nuevo enfoque comenzarán a verse entre 2027 y 2028. En este periodo, WB Games planea un retorno triunfal a sus franquicias más lucrativas y queridas por la crítica, lo que ha disparado las alarmas de los fans en todo el mundo.
Aunque no se mencionaron nombres específicos, lo más lógico ya apunta a la confirmada secuela de Hogwarts Legacy, que sigue siendo el mayor éxito comercial reciente de la firma, y a un posible regreso de la saga Batman Arkham.
Tras años de experimentos en juegos como servicio que no terminaron de convencer, la promesa de WB Games de centrarse en sus pilares fundamentales sugiere una vuelta a las experiencias de gran presupuesto y alta calidad que definieron su buena época.
