Recientes declaraciones de Jonathan Coachman han encendido las alarmas sobre un posible regreso de Vince McMahon al trono de WWE. Según Coachman, el magnate de 80 años habría iniciado conversaciones estratégicas con inversores de Arabia Saudita para recomprar la empresa a TKO (Endeavor).
El plan consistiría en una maniobra financiera masiva para privatizar la compañía nuevamente, permitiendo que McMahon recupere el control creativo absoluto que perdió tras su escandalosa renuncia en 2024.
Jonathan Coachman asegura que sus fuentes dentro de TKO confirman que estos movimientos no son simples rumores, sino negociaciones que están empezando a circular con fuerza en las oficinas de la empresa.
El apoyo financiero saudí resolvería el mayor obstáculo de McMahon: el enorme sobreprecio que tendría que pagar tras la fusión con UFC. Al convertir a WWE en una entidad privada bajo un esquema de «socio silencioso», Vince esquivaría el escrutinio público y las restricciones que actualmente enfrenta por las demandas de conducta sexual inapropiada.
Sin embargo, los expertos advierten que este movimiento podría deletrear el fin de la era de estabilidad actual. Aunque Endeavor podría verse tentada por un beneficio económico rápido, el regreso de McMahon al área creativa es visto como una amenaza para la valoración de la marca a largo plazo.
