El mercado japonés nunca ha sido terreno fácil para Xbox, pero las cifras de 2025 confirman un retroceso histórico. Según datos de Famitsu, las consolas de Microsoft apenas lograron vender 31,226 unidades en todo el año, lo que representa una caída del 75% respecto a 2024.
El desglose de las ventas refleja la falta de interés del consumidor japonés por el ecosistema de hardware de Redmond. La Xbox Series S fue el modelo más «vendido» con 12,769 unidades, seguida por la Series X con 9,709 y la versión digital con 8,748 equipos.
La comparativa con años anteriores es demoledora: de las 269,737 unidades vendidas en 2022 se ha pasado a una cifra que representa menos del 12% de aquel volumen. Este declive coincide con una agresiva política de precios en Japón, donde la Series X ha subido hasta los ¥66,978 y la Series S hasta los ¥44,578, alejando el producto del concepto de «consola económica» que intentó promocionar Microsoft originalmente.
Este colapso no es un fenómeno aislado de Asia; en el Reino Unido, las ventas de Xbox también se hundieron un 39% en 2025, marcando su peor desempeño histórico en territorio británico.
La estrategia de Microsoft cambió ante la imposibilidad de competir en la venta de consolas y ahora la compañía ha priorizado su servicio Game Pass y su expansión multiplataforma, llevando títulos como Forza y Fable a la competencia. Sin embargo, con un Game Pass Ultimate que ha subido su precio hasta los $29.99 mensuales, el incentivo para poseer una consola Xbox es cada vez menor para un público que prefiere jugar estos títulos en PC o en otras plataformas.
