Según un informe técnico publicado por la prestigiosa firma de análisis S&P Global, el mercado de consolas sufrirá una caída del 19,5% en las unidades distribuidas durante este 2026, consolidándolo como el peor año de la década.
La combinación de la inflación, el encarecimiento crónico de los componentes y la ausencia de rebajas generacionales ha expulsado del mercado a los consumidores más sensibles al precio, mostrando un panorama desolador que amenaza con tocar fondo en 2027.
La auditoría de S&P Global desgrana un escenario crítico e individualizado para las tres grandes compañías del sector en el que ninguna sale bien parada, destacando la situación límite de Microsoft:
- Xbox Series X|S: Firmará unas bajísimas ventas de 2,5 millones de unidades en 2026, seguidas de una «rápida tendencia a cero». El análisis apunta a una estrategia fallida de suscripciones que no impulsa el hardware, un catálogo exclusivo desbalanceado y una alarmante pérdida de competitividad: actualmente, Xbox Series X cuesta hasta 100 dólares más que la PlayStation 5 estándar.
- PlayStation 5: Caerá hasta los 13,2 millones de consolas distribuidas (frente a los 17,1 millones del año pasado). Los analistas dudan abiertamente de que el inminente lanzamiento de Grand Theft Auto VI baste para contrarrestar el prohibitivo precio actual de la máquina.
- Nintendo Switch 2: Liderará el mercado con 17,1 millones de unidades en 2026, pero sus proyecciones disminuirán drásticamente a corto plazo debido a la escasez de componentes y la falta de software estrella en su ventana de lanzamiento.
Los expertos estiman que la industria no experimentará una recuperación paulatina hasta el año 2028, aunque bajo una premisa negativa: que la crisis de semiconductores se alivie lo suficiente como para permitir que Sony y Microsoft lancen su próxima generación de consolas a unos precios que oscilarán entre los $700 y los $1000 dólares, cifras que redefinirán el umbral del entretenimiento doméstico.
