La compañía detrás de Steam, Valve, se encuentra en el centro de una demanda en Reino Unido. Un tribunal británico ha dado luz verde para que avance una demanda colectiva, en la que se acusa a la empresa de abuso de posición dominante en el mercado de PC gaming.
Según informes recientes, la justicia británica ha desestimado los intentos de Valve por frenar el proceso, permitiendo que se investigue si la compañía ha abusado de su posición dominante.
La denuncia sostiene que Valve habría utilizado su control sobre la plataforma para inflar precios de juegos y DLC, limitando la competencia y perjudicando tanto a consumidores como a desarrolladores. El caso, que ahora podrá avanzar en los tribunales, busca determinar si la compañía violó las leyes de competencia al imponer condiciones que restringen la libertad de precios en el ecosistema digital.
La polémica llega en un momento en que Steam sigue siendo la tienda líder en distribución de videojuegos para PC, con millones de usuarios activos. De confirmarse las acusaciones, el impacto económico y reputacional para Valve podría ser enorme, abriendo la puerta a cambios regulatorios en la industria.
El proceso apenas comienza, pero la magnitud de la demanda convierte este caso en uno de los más relevantes en la historia del gaming.
