Valve Corporation logró una victoria judicial contundente contra Leigh Rothschild. El inventor es conocido como uno de los «patent troll» más prolíficos de la industria. Un jurado en Seattle falló a favor de Valve en todas las acusaciones. Determinó que Rothschild violó la Ley de Prevención de Trolls de Patentes de Washington. La sentencia, del 17 de febrero de 2026, le obliga a pagar unos 152.000 dólares en daños.
La disputa comenzó en 2016. Valve alcanzó un acuerdo con Rothschild para evitar futuros litigios. La compañía pagó por una licencia «perpetua e irrevocable» sobre toda su cartera de patentes. Pero en 2022, una empresa de Rothschild demandó a Valve. Alegaba que Steam Deck infringía una patente. Valve presentó el contrato de 2016, que cubría esa patente. Rothschild no se retiró. Un juez desestimó la demanda, pero Valve decidió contraatacar.
Un aspecto clave del caso es que Valve demandó a Rothschild personalmente. Los «patent troll» suelen crear empresas sin activos para protegerse. Si una demanda fracasa, la empresa quiebra y el dueño sale indemne. Al apuntar a Rothschild, Valve estableció un precedente legal. Los tribunales pueden responsabilizar personalmente a quienes usen este entramado para acosar a compañías tecnológicas.
Los 152,000 dólares son una cantidad simbólica. Valve gastó millones en el litigio. Pero el objetivo nunca fue económico. Valve quería demostrar que no toleraría más acoso legal. También envió un mensaje claro: demandar con argumentos sin fundamento puede tener consecuencias personales. La jueza Jamal Whitehead dictaminó que el caso era de «interés público vital». Esto allanó el camino para que empresas privadas demanden bajo esta ley.
Valve just won their lawsuit against Leigh Rothschild and his companies.
The jury found they violated Washington’s Patent Troll Prevention Act with bad-faith infringement claims and breached a prior licensing agreement.
Valve awarded about $152,000 in damages. pic.twitter.com/Pw22uCvCBH
— Pirat_Nation 🔴 (@Pirat_Nation) February 18, 2026
La decisión afecta directamente a Rothschild. Ha presentado más de 1.200 demandas contra Apple, Google y otras. Además, refuerza la legislación anti-troll en Estados Unidos. Los expertos legales creen que este fallo animará a otras empresas a plantar cara. Podría cambiar el equilibrio de poder en el complejo mundo de las patentes tecnológicas.
