Comunidades de jugadores organizados y creadores de contenido han iniciado una campaña para llevar a cabo un apagón masivo (blackout) de consolas PlayStation entre el 23 y el 30 de agosto.
La iniciativa busca desconectar las consolas y evitar iniciar sesión o realizar compras en las plataformas de la marca durante una semana completa, con el objetivo de impactar directamente en una de las métricas comerciales más relevantes para Sony Interactive Entertainment: la cantidad de usuarios activos diarios.
La protesta surge como respuesta a lo que los organizadores definen como un paulatino distanciamiento entre la compañía y su comunidad de usuarios. El comunicado oficial difundido en redes sociales cuestiona decisiones recientes como el cese de soporte para formatos físicos a partir de 2028, el cierre de estudios icónicos como Japan Studio y Bluepoint, la cancelación de eventos comunitarios, el abandono de sagas clásicas como Sly Cooper, SOCOM o Resistance, y el escaso respaldo al visor de realidad virtual PSVR2.
Declaraciones Oficiales del Comunicado: «Desde hace varios años, Sony Interactive Entertainment ha continuado alejándose de su base de fanáticos… Ya sea cerrando estudios queridos como Bluepoint, persiguiendo una estrategia desacertada de juegos como servicio, cancelando eventos para fans, dejando morir a PSVR2 o estando completamente desconectados de las franquicias que los jugadores quieren ver regresar, PlayStation nunca se ha sentido tan desconectada de su comunidad».
