Assassin’s Creed Black Flag Resynced está siendo objeto de un masivo bombardeo de valoraciones negativas (review bombing) en la tienda digital Steam, donde la calificación general del software ha caído en picado hasta registrar un preocupante estado de «Variadas» (Mixed).
El descontento no apunta de forma directa al rendimiento del juego base, sino a la agresiva estrategia de monetización implementada por la distribuidora francesa y los DLC. La página oficial del producto en la plataforma de Valve muestra una lista de contenidos descargables (DLC) adicionales de pago que alcanzan un coste extra de $85 dólares, una cifra que supera el valor comercial de la propia edición estándar.
Ante la escalada de la polémica y el impacto visual en las métricas de Steam, Ubisoft emitió un comunicado oficial para mitigar la crisis reputacional de la propiedad intelectual.
«Queremos ser claros en un punto: la edición estándar es la experiencia completa. Cada misión, cada isla, la historia completa y todo el mundo están ahí, sin guardarse nada. Los paquetes adicionales son extras opcionales para los jugadores que los deseen, nunca un requisito para disfrutar o completar el juego». Comunicado oficial de Ubisoft.
La corporación insistió en que el software base de Black Flag Resynced preserva la integridad estructural de la obra original sin recortes narrativos o geográficos. A pesar de la aclaración técnica, la explicación no ha calmado los ánimos de los usuarios en los foros de discusión de Steam.
