Según ha revelado la cuenta especializada de Tomb Raider, Society of Raiders en X, el esperado remake de Tomb Raider: Legacy of Atlantis sufriría un aplazamiento técnico que situaría su estreno en febrero de 2027.
Aunque los filtradores no han podido desvelar su fuente por motivos de seguridad, su historial de aciertos apunta directamente a fuentes internas en Crystal Dynamics.
Este movimiento no llega de forma aislada. El estudio atraviesa un momento extremadamente delicado tras una reciente oleada de despidos que ha afectado a su capacidad productiva.
Sin embargo, más allá de los problemas internos, la principal razón podría ser por el «efecto GTA VI». Con el juego de Rockstar Games acaparando prácticamente toda la atención y las ventas del otoño de 2026, tanto Amazon como Crystal Dynamics preferirían alejar a Lara Croft de una competencia tan feroz, buscando una ventana de lanzamiento más despejada a principios del próximo año.
El retraso de Legacy of Atlantis provocaría un inevitable efecto dominó en el resto de la franquicia. Tomb Raider: Catalyst, que inicialmente estaba previsto para finales de 2027, se vería empujado hasta 2028.
Por ahora, los fans deberán esperar a un comunicado oficial, pero todo indica que la próxima gran aventura de Lara Croft se hará esperar unos meses más de lo previsto.
