La drástica decisión técnica de Rockstar Games de eliminar el disco Blu-ray de las ediciones físicas de Grand Theft Auto VI para sustituirlo por un código de descarga ha provocado una respuesta contundente en el sector de la distribución. Diversos minoristas especializados de Estados Unidos y Canadá han anunciado un boicot oficial al juego, confirmando que se niegan por completo a incorporar el título en sus catálogos web y tiendas físicas como protesta ante lo que consideran un ataque directo a la preservación del formato físico.
Por el momento, dos grandes referentes de la distribución independiente en Norteamérica, Video Games Plus (VGP) y Loot Box Gaming (LBG), han publicado manifiestos formales en sus redes sociales detallando sus razones logísticas y corporativas para dar la espalda al lanzamiento más masivo de la generación.
La distribuidora canadiense Video Games Plus, una institución con casi 40 años de trayectoria en el mercado internacional, argumentó que la medida responde al cumplimiento estricto de sus valores fundacionales: «Según la información disponible actualmente, se espera que el lanzamiento físico de Grand Theft Auto VI para PlayStation 5 y Xbox Series X sea un producto de código en caja. Como resultado, VGP no lo ofrecerá a la venta bajo nuestra política actual de la empresa», sentenció el comercio, aclarando que solo venderán el software si Rockstar rectifica y estampa los datos en un disco real.
Por su parte, la cadena Loot Box Gaming apeló a la ética comercial y al respeto hacia la comunidad de coleccionistas y usuarios que invierten su dinero en poseer sus copias: «Cuando comenzamos con LBG, lo hicimos por amor a nuestra forma favorita de entretenimiento, los videojuegos, así como por la preservación de dicho medio. Si un producto no puede honrar a las personas que pagan el dinero que tanto les costó ganar para comprarlo, entonces no tenemos por qué intentar venderlo a nuestros clientes, a quienes valoramos por encima de cualquier otra cosa».
