Durante la temporada navideña, Sony logró que el PlayStation 5 vendiera más unidades que el Nintendo Switch 2, consolidando su liderazgo en el mercado. Según reportes de la compañía, la consola de Sony superó a la de Nintendo por más de un millón de unidades en este período.
La clave estuvo en la estrategia de Sony de acumular memoria RAM y componentes críticos antes de que la crisis global de suministros golpeara con fuerza. Este movimiento permitió mantener la producción estable y garantizar disponibilidad en tiendas, mientras Nintendo enfrentaba mayores dificultades para cubrir la demanda del Switch 2.
El impacto financiero ha sido inmediato. Sony ha reportado ingresos récord que han disparado sus acciones, mientras que Nintendo se ha visto obligada a ajustar sus expectativas anuales a la baja debido al encarecimiento de los costes de producción.
Aunque el Switch 2 sigue siendo un éxito en su lanzamiento, la ventaja de Sony es prueba de cómo la planificación logística puede marcar la diferencia en un mercado cada vez más afectado por la crisis de componentes.
Con esto, Sony ha demostrado que una cadena de suministro blindada puede vencer incluso al «hype» del lanzamiento más esperado, marcando una lección de previsión que definirá el resto de la generación.
