Una demanda colectiva de Caccuri v. Sony Interactive Entertainment alegaba que las acciones de Sony provocaron que «los consumidores pagaran más por determinados juegos digitales de lo que habrían pagado en PlayStation Store. Se sostiene que esta medida infringe las leyes antimonopolio, ya que obliga a los clientes de PlayStation a comprar en una única tienda a precios inflados.
Parte de la demanda alega que Sony limitó la venta de juegos digitales en otras plataformas, dirigiendo a los clientes hacia su propia PlayStation Store. Entre estos juegos se incluyen títulos exclusivos de PlayStation, como The Last of Us, así como juegos de terceros, como Mass Effect Trilogy y Resident Evil 4.
Sony negó haber actuado indebidamente o haber perjudicado a los miembros del grupo demandante con sus acciones, y el tribunal no ha determinado si la empresa infringió alguna ley. No obstante, el tribunal ha aprobado preliminarmente el pago del acuerdo por valor de 7,85 millones de dólares, sujeto a la audiencia de aprobación definitiva. Los usuarios que vivan en Estados Unidos pueden optar a reclamar una parte de un próximo pago.
