El esperado Phantom Blade Zero ha llegado a nuestras manos con mucha anticipación y, en los siguientes párrafos, voy a contarles mi experiencia visual con el juego en PC. Unreal Engine 5 hace maravillas con las tecnologías de escalado, pero en esta ocasión veremos específicamente cómo se comporta con una NVIDIA GeForce RTX 5070, considerada una tarjeta gráfica de gama media.
El rendimiento de esta GPU suele ofrecer un equilibrio interesante entre costo y rendimiento. Además, NVIDIA cuenta con DLSS 4.5 desde el lanzamiento del juego, junto con opciones como Ray Tracing y Path Tracing, que elevan considerablemente la calidad visual. El resultado es una experiencia que podemos disfrutar mientras exploramos un mundo con varias zonas y mapas interconectados.
Con todo este atractivo visual, Phantom Blade Zero se vuelve bastante inmersivo. Y no me refiero solamente a lo que mis ojos pudieron apreciar durante estas semanas de juego, sino también a una jugabilidad que se siente bastante fluida y una narrativa que me intriga cada vez más, especialmente por las preguntas que surgen sobre lo que realmente está pasando.

Regularmente, cuando comparamos jugar en consola con hacerlo en PC, una de las diferencias es que la consola ofrece una experiencia más controlada en términos de rendimiento, mientras que en PC debemos encontrar la configuración adecuada para cada equipo y las exigencias de cada escenario.
Durante mis primeras horas de juego pensé que había encontrado una configuración estable, con unos 80 a 85 FPS. Sin embargo, a medida que avanzaba en la historia y me encontraba con enfrentamientos que llenaban la pantalla de partículas, me di cuenta de que el rendimiento no era tan constante como esperaba.
En general, el juego está bien optimizado, pero debemos realizar ciertos ajustes y encontrar una configuración con la que nos sintamos cómodos tanto visualmente como en términos de fluidez. No se trata solamente de bajar la calidad gráfica para conseguir más FPS. Al ser un juego para un solo jugador, tenemos la posibilidad de priorizar una mayor fidelidad visual y jugar por encima de los 60 FPS sin sacrificar demasiado.
En estas pruebas revisaremos diferentes escenarios y cómo las distintas configuraciones gráficas pueden afectar la experiencia. También compararemos el aspecto visual de Path Tracing frente a Ray Tracing. Personalmente, pienso que las capturas no le hacen justicia a cómo se ve realmente el juego mientras jugamos, pero al menos nos permiten tener una idea de lo que puede ofrecer una PC como esta.
Phantom Blade Zero en PC: equipo de pruebas
Para realizar esta revisión técnica utilizamos el siguiente equipo:
- Motherboard: Gigabyte X870E AORUS MASTER (DDR5)
- CPU: AMD Ryzen 9 9950X3D
- RAM: G.Skill Trident Z5 RGB, 2 x 16 GB DDR5-6000 con AMD EXPO
- Refrigeración: AIO be quiet! Light Loop de 360 mm
- Case: be quiet! Light Base 500 LX
- GPU: NVIDIA GeForce RTX 5070 Founders Edition
- Monitor: AOC AGON PRO QD-OLED AG346UCD
- SSD: Samsung 9100 PRO Gen5 de 1 TB
- Fuente de poder: be quiet! Pure Power 12 M totalmente modular
- Sistema operativo: Windows 11 con la última versión instalada
DLAA con Ray Tracing y Path Tracing
Los primeros resultados que vamos a ver son las versiones con DLAA (que no es DLSS) con Ray Tracing y Path Tracing. No se puede apreciar mucho pero la diferencia es muy mínima aunque personalmente prefiero el Path Tracing porque le da un nivel de realismo mucho mayor en comparación al Ray Tracing.


Obviamente vemos que solo alcanzamos 25 FPS, DLAA significa Deep Learning Anti-Aliasing (Antialiasing por Aprendizaje Profundo). Es una tecnología de suavizado de imagen desarrollada por NVIDIA que utiliza Inteligencia Artificial y aprendizaje automático para eliminar los bordes «pixelados» o «dientes de sierra» en los videojuegos. Para mi mantiene más la calidad gráfica que el mismo DLSS pero realmente consume muchos recursos y es básicamente injugable.
Mientras que si vemos como se ve la versión sin ningún tipo de Path Tracing o Ray Tracing pero mantenemos el DLAA tenemos algo parecido a esto a la imagen de abajo y alcanzamos hasta 43 FPS promedio lo cual es bastante razonable.

DLSS 4.5 y Frame Generation: pruebas de 2X a 6X
Ahora tenemos la explicación de todos los tiempos, el Frame Generation hace su trabajo de una manera muy buena y especialmente en el DLSS 4.5 pero en modo Balanceado. Ahora vamos a ir desde la versión 2X hasta 6X, debo recordar que 2X significa que se está agregando 1 frame adicional y por eso vemos que los FPS se incrementan en gran manera. Podemos ver que los detalles visuales irán en una ligera decadencia y aunque este modo no es recomendable para juegos competitivos porque agrega un poco de input lag.





Se puede ver como pasamos de 86 FPS a 2X (la configuración que yo recomendaría bastante para jugar) a 168 FPS a 6X. Personalmente no sentí un input lag tan incómodo para hacerlo injugable pero para jugar de una manera fluida yo recomiendo la mayor calidad visual, DLSS 4.5 en modo Balanceado y activar Frame Generation a 2X.
En la imagen de más abajo podemos decir que el modo DLSS 4.5 en Calidad haría un mejor trabajo pero realmente los picos de FPS son más altos.

Tenemos otras opciones como Frame Generation activado a 2X pero con DLAA y con el TSR activado sin DLSS 4.5 con Path Tracing. En ambas podemos ver que los números se manejan bastante bajos.


Conclusión
Después de analizar estos detalles gráficos y comprobar cómo puede variar el rendimiento según la configuración, puedo decir que, sin tecnologías como NVIDIA DLSS 4.5 y Frame Generation, probablemente tendríamos que reducir la calidad gráfica para conseguir una experiencia más fluida.
Sin embargo, estas tecnologías nos permiten mantener un nivel elevado de fidelidad visual y elegir entre diferentes configuraciones para encontrar un equilibrio entre calidad de imagen y fluidez. En mis pruebas con la RTX 5070, la combinación de DLSS 4.5 en modo Balanceado, Path Tracing y Frame Generation 2X es la que recomendaría como punto de partida.
Phantom Blade Zero también pone Unreal Engine 5 a brillar con un apartado visual que resulta muy atractivo. Su sistema de combate se siente fluido y puede volverse bastante adictivo con el tiempo. El componente cultural que promueve y los enfrentamientos contra los jefes hacen que cada combate tenga su propia personalidad y nos sumerja aún más en su mundo.
Si el juego no estuviera bien optimizado, sería más difícil recomendar una experiencia de este tipo en PC con una tarjeta gráfica de esta categoría. Aun así, después de ajustar las opciones, considero que podemos disfrutar de buenas horas de exploración, aunque algo limitada, y de una narrativa cinematográfica que me hace querer descubrir más sobre lo que está sucediendo en cada acto.
En definitiva, Phantom Blade Zero ofrece una experiencia visual destacada en PC, pero el rendimiento dependerá de la configuración elegida y de cuánto queramos priorizar la calidad gráfica frente a la fluidez. Con una RTX 5070, DLSS 4.5 y Frame Generation se convierten en herramientas importantes para encontrar ese equilibrio.
Esta revisión técnica fue realizada en PC con una copia del juego facilitada por S-Game.
