Un reporte reciente señala que Naughty Dog volvió a imponer jornadas extendidas de trabajo para cumplir con los plazos de desarrollo de su nuevo proyecto, Intergalactic: The Heretic Prophet, previsto para mediados de 2027.
Desde finales de octubre, el estudio habría ordenado a sus empleados regresar a la oficina cinco días a la semana (antes eran tres) y trabajar un mínimo de ocho horas extra semanales, registrando ese tiempo en hojas de cálculo. Aunque se pidió no superar las 60 horas por semana, la medida generó malestar entre quienes tuvieron que reorganizar su vida personal, incluyendo el cuidado de hijos y mascotas.
El periodo de horas extra concluyó tras la finalización de un demo interno para mostrar a ejecutivos de Sony, pero la preocupación persiste, ya varios trabajadores temen que las exigencias aumenten conforme se acerque la fecha de lanzamiento.
La situación recuerda viejas polémicas del estudio. En 2020, Neil Druckmann reconocía que los desarrolladores “trabajan muy duro” y que solo podían poner límites para evitar lesiones, mientras que en 2021 Evan Wells aseguraba que mantener a la gente en 40 horas semanales “los frustraría” y que la sindicalización no era la solución.
Intergalactic representa un giro creativo para Naughty Dog, que durante dos décadas se centró en secuelas de Uncharted y The Last of Us. El nuevo título, descrito como su historia más “salvaje y creativa”, sigue a Jordan A. Mun, una cazarrecompensas varada en el planeta Sempiria.
