La noticia del deceso este 17 de abril de Carlos Becerril, confirmada por familiares y colegas cercanos, marca el cierre de un capítulo dorado para el doblaje. Considerado uno de los últimos exponentes de la época de oro de esta disciplina, Becerril no solo prestó su voz a personajes, sino que moldeó la forma en que millones de espectadores conectaron con historias internacionales a través de su versatilidad.
Dentro del mundo de la animación, su huella es imborrable. Los fans de Los Simpson lo recordarán eternamente por su magistral interpretación de Frank Grimes, el personaje de culto cuya frustración con Homero Simpson se volvió legendaria. Asimismo, su voz fue la guía de toda una generación de seguidores del anime al ser el primer narrador de Dragon Ball, acompañando los inicios de Goku. Su talento también brilló en clásicos de Hanna-Barbera como Don Gato y su Pandilla, donde interpretó a Panza, y en producciones de la talla de Los Picapiedra, Sailor Moon y Ghost in the Shell.
En el ámbito del cine de imagen real, Becerril fue el responsable de dar voz en español a Robert De Niro y Mel Gibson, pero es especialmente recordado por su impecable trabajo doblando a Dustin Hoffman en obras maestras como Rain Man, Tootsie y Kramer vs. Kramer. Con su partida, el doblaje latino pierde una de sus voces más elegantes y carismáticas, pero su eco perdurará en las cintas y series que ya forman parte de nuestra historia colectiva.
