SanDisk ha presentado de forma oficial la línea Optimus GX PRO 850P, una nueva serie de unidades SSD NVMe con licencia oficial de PlayStation diseñadas para expandir el almacenamiento de PS5, la PS5 Pro y PCs de gama alta. Sin embargo, lo que ha acaparado todos los titulares no han sido sus especificaciones técnicas, sino sus desorbitados precios de lanzamiento.
Debido a la actual escasez de componentes y la inflación de las memorias NAND, los costes de la gama resultan prohibitivos para el consumidor medio. El modelo base de 1TB se estrena a un precio de 380 dólares, mientras que la variante de 8TB alcanza la astronómica cifra de 2.960 dólares. Para ponerlo en perspectiva, las opciones intermedias de 2TB (760 dólares) y 4TB (1.500 dólares) ya superan por sí solas el coste de la consola de Sony, y la tarjeta de máxima capacidad llega a triplicar el valor de mercado de una PS5 Pro, arrastrada por las recientes subidas de precio que Sony aplicó a su hardware el pasado mes de marzo.
En el apartado técnico, la gama Optimus GX PRO 850P exprime las capacidades del estándar PCIe 4.0, ofreciendo unas velocidades de infarto que garantizan tiempos de carga prácticamente inexistentes.
Esta presión financiera ha obligado a Sony, Microsoft y Nintendo a reajustar al alza el precio de sus productos en los últimos 14 meses, dejando la puerta abierta a futuras subidas si los costes de fabricación continúan desbocados en este 2026 y el futuro venidero.
