La tensión en torno a Grand Theft Auto VI continúa escalando tras las recientes filtraciones que expusieron metraje de jugabilidad y capturas del mapa del juego. El grupo hacker que se atribuye el ataque, Cyberleek, ha vuelto a pronunciarse para advertir que posee más material en su poder y que no tiene intención de detener las publicaciones durante los próximos días.
El filtrador ha condicionado la interrupción de las publicaciones a que Rockstar Games emita un comunicado público, pida disculpas y se comprometa a modificar ciertas políticas comerciales con las que el activista asegura estar en desacuerdo (como la eliminación de la venta del juego en formato físico).
Esta postura mantiene en alerta a la comunidad y a la industria, ya que la amenaza sugiere la posible llegada de nuevos vídeos, detalles argumentales o archivos internos de la producción.
Aunque ni Rockstar Games ni Take-Two han emitido un comunicado oficial confirmando la autenticidad de los archivos, la veracidad del material ha ganado respaldo debido a la retirada masiva de imágenes y vídeos en redes sociales por reclamaciones de derechos de autor. Sin embargo, analistas del sector señalan que las acciones de retirada por copyright no garantizan la legitimidad de la totalidad del contenido filtrado, por lo que se recomienda cautela ante la posible circulación de montajes falsos atribuidos al mismo incidente.
La situación coloca a la compañía y a su matriz Take-Two Interactive en una posición delicada a pocos meses del lanzamiento, mientras los equipos legales intentan frenar la propagación de los archivos en plataformas digitales.
