La marca de agua enlatada Liquid Death ha vuelto a superarse en su particular cruzada por el marketing más extremo. En colaboración con Spotify, acaba de lanzar la «Eternal Playlist Urn» (Urna de Lista de Reproducción Eterna), un producto que desafía cualquier categoría convencional. Se trata de una urna funeraria de resina de poliéster que, en lugar de limitarse a albergar cenizas, incorpora en su tapa un altavoz Bluetooth con puerto USB-C.
El artilugio mide aproximadamente 18 x 29 centímetros y pesa 1,1 kilogramos. Su diseño minimalista en blanco luce los logotipos de ambas marcas. La idea, según explican sus creadores, es que los difuntos puedan seguir disfrutando de sus canciones favoritas en el más allá. «La vida necesita música. Y el más allá también», declaró Spotify en un comunicado. Por supuesto, se trata de una broma con un marcado sentido del humor negro.
El producto no está pensado para un uso masivo, ni mucho menos. Solo se han fabricado 150 unidades, disponibles exclusivamente en Estados Unidos a través de la web de Liquid Death. El precio es de 495 dólares. Una vez agotados, no habrá reposición. Quienes lo adquieran recibirán un ejemplar numerado de esta edición limitada, pensada más como objeto de coleccionista que como artículo funerario convencional.
Junto con la urna, Spotify ha activado una herramienta digital llamada «Eternal Playlist Generator». Los usuarios pueden acceder a ella y responder preguntas tan peculiares como «¿Cuál es tu música para prepararte para asustar?» o «¿Cuál es tu sonido fantasma favorito?». En función de las respuestas y del historial de escucha, la aplicación genera una lista de reproducción personalizada que puede sincronizarse directamente con el altavoz de la urna o compartirse con amigos y familiares.
Liquid Death no es nueva en esto. La compañía, conocida por envasar agua en latas con estética de bebida alcohólica, ha construido toda su imagen de marca en torno al humor negro y la estética «metal». Su portafolio de productos incluye desde un frigorífico con forma de ataúd de tamaño real que se subastó por 68,200 dólares, hasta colaboraciones con Yeti o e.l.f. Cosmetics. Para Spotify, se trata de su segunda colaboración en hardware después del altavoz con Ikea en 2022, y sucede al fallido dispositivo «Car Thing».
