Shawn Layden, expresidente de PlayStation, explicó por qué no ha habido una secuela o un remaster de Bloodborne. Según él, el problema no es la falta de interés, sino los obstáculos legales que rodean a la propiedad intelectual.
Layden habló del tema en el pódcast The Trophy Room. Dijo que Bloodborne es un gran juego y que el trabajo de Sony con FromSoftware fue fantástico durante su gestión. Pero señaló que traer de vuelta un título antiguo o hacer uno nuevo presenta desafíos que van más allá de la parte creativa.
Las declaraciones de Shawn Layden
«Hay muchos derechos involucrados. Con algo así, donde está Sony, está FromSoftware y está la empresa matriz de FROM, creo que lograr que todos firmen todo es probablemente el mayor desafío».
Antes de eso, Layden se preguntó si se puede hacer algo que respete el original y a la vez recrear el fenómeno. Ese es el otro reto que mencionó: no basta con lanzar un producto, hay que repetir el impacto que tuvo el juego en su momento.
El contexto de la franquicia
Bloodborne salió en 2015 como exclusivo de PlayStation 4 y sigue vendiendo bien once años después. Según datos de Alinea Analytics, acumula 10.4 millones de copias y generó 317 millones de dólares en ingresos. Aun así, Sony nunca anunció una secuela ni un remaster, y FromSoftware tampoco ha comentado si tiene planes de retomarla.
En la misma entrevista, Layden también habló de cómo manejaría la PlayStation 6, el apoyo a los juegos indie y la compra de Insomniac por parte de Sony.
