La ley conocida como Protect Our Games Act (AB 1921), que buscaba impedir de forma obligatoria la desaparición definitiva de los videojuegos de pago cuando las compañías deciden apagar sus servidores, ha sido rechazada en su paso por el comité del Senado de California.
La propuesta, que venía de lograr una victoria simbólica al ser aprobada por la Asamblea Estatal de California el pasado mes de mayo con 43 votos a favor y 16 en contra, no consiguió superar esta segunda fase legislativa debido a una parálisis por abstenciones.
El sistema de votación dentro del comité senatorial exige una mayoría absoluta de votos afirmativos para que un proyecto de ley pueda seguir avanzando hacia su aprobación final. En este caso, el balance técnico se saldó con cuatro legisladores demócratas votando a favor de la iniciativa y tres republicanos votando en contra. Al no alcanzar el número de apoyos mínimos requeridos debido a estos votos neutrales, la ley quedó estancada.
Los activistas apuntan directamente a la Asociación de Software de Entretenimiento (ESA, por sus siglas en inglés) —el poderoso grupo de presión que representa a los mayores editores y desarrolladores de la industria de los videojuegos— como la responsable de sembrar dudas entre los senadores mediante argumentos alarmistas.
No obstante, el comité concedió por unanimidad un recurso de reconsideración, lo que deja una ventana abierta para que el proyecto pueda ser reformulado y presentado nuevamente ante el mismo grupo de senadores en el futuro.
De haber sido aprobada la Protect Our Games Act, que habría entrado en vigor para los títulos lanzados a partir de enero de 2027, las empresas de videojuegos habrían estado obligadas por ley a notificar a sus usuarios con al menos 60 días de antelación el cierre de cualquier servicio en línea esencial.
