En pleno auge de los soulslike, en 2019 debutó un título que, pese a sus críticas moderadamente positivas, obtuvo la atención que merecía y eso se notó en sus ventas. Se trata de Code Vein, apodado por muchos como el «Anime Souls»; una propuesta que, aun con sus defectos, logró implementar mecánicas interesantes no vistas dentro del género y ganarse un lugar entre los grandes.
Bandai Namco sorprendió durante el Summer Game Fest 2025 con el anuncio de Code Vein II, que no solo mejora lo visto en el título original, sino que amplía el escenario al hacerlo más abierto. Además de introducir mejoras en la jugabilidad, cuenta con una nueva historia y personajes, opciones de personalización bastante amplias.
La Era del Resurgimiento

Code Vein II toma lugar en un futuro distópico donde los humanos y los llamados Revenants, seres con poderes vampíricos, deben coexistir en un mundo decadente. Hace más de un siglo, se vieron en la obligación de emerger desde las sombras para enfrentar un extraño fenómeno conocido como el «Resurgimiento». Esta catástrofe despoja a los seres vivos de sus consciencia y convertirlos en monstruos.
Tras un intento desesperado por salvar el mundo, realizaron un ritual que terminó en un desastre creando un proceso llamado la Luna Rapacis, una amenaza mucho mayor que marcó el inicio de una era de oscuridad. Aquí es donde entra el protagonista, quien junto al personaje Lou, forman un vínculo que les otorga poderes capaz de trascender el tiempo.

Una de las novedades introducidas en Code Vein II es la posibilidad de viajar al pasado por medio de los Vestigios: rasgaduras de la realidad que nos transportan a momentos clave de la historia para conocer a varios de los personajes principales. Lo interesante aquí es que el mapa cambia en función de nuestras acciones entre una época y otra. Por ejemplo, una zona inundada en el presente, puede quedar despejada si logramos evitar la catástrofe que originó el desastre en principio.
Aunque se nos dice que es opcional, no interferir en el pasado, hará que nos perdamos de ciertos eventos importantes en el juego. Incluso, ciertos compañeros solo estarán disponibles al acceder a ciertos Vestigios. La historia aquí no es tan críptica como otros juegos de corte similar, y por lo tanto, es mucho más fácil de digerir.
Opciones ampliadas

El juego mantiene la mayoría de las bases jugables del género Souls: Exploración, Combate y Personalización, pero con algunas mecánicas propias y otras fueron simplificadas, como la subida de niveles. Para empezar el juego ofrece un mapa de una dimensión considerable que amplía lo visto en el primer título, colocándolo en una escala similar a Elden Ring. Así tendremos una buena cantidad de eventos en forma de mazmorras, minijefes y descubrimientos interesantes que sirven para ampliar el lore de este universo, además de mejoras de personaje. En principio, cada zona estará delimitada por cuestiones de historia, y no siempre podemos ir donde queramos. Sin embargo, a medida que avancemos, y las condiciones lo permitan, tendremos acceso a otras zonas.
Al inicio, el mapa estará oculto por una niebla que se irá aclarando a medida que destruyamos unos inhibidores y podamos ver el esquema de cada zona. Se puede recorrer tanto a pie como en una moto para las largas distancias o desbloqueando los Muérdagos, que funcionan como las Hogueras de los Dark Souls con todo lo que conllevan. La moneda de cambio aquí se llama Bruma que se obtiene al eliminar enemigos o encontrando objetos que la contienen y sirven para comerciar y subir de nivel al personaje.

El juego permite una amplia gama de personalización tanto estética como con estilos de juego. Iniciamos creando nuestro personaje ideal con un editor mejorado y muy detallado. Existen 7 tipos de armas, para varios estilos de pelea entre corto, medio y largo alcance. Esto permite tener el personaje que queramos sin las restricciones de clases que suelen abundar en el género, además de crear builds interesantes.
Además de los Códigos de Sangre del primer juego, aquí se introduce lo que llaman Formas y Jaulas. Las Formas, son la tecnología utilizada en este mundo, que como indica el nombre, puede adoptar cualquier aspecto, ya sean armas, encantamientos o maldiciones. Mientras que las Jaulas son los corazones de Apariciones que mejoran nuestras estadísticas además de prestarnos algunos de los ataques más vistosos. De su parte, los Códigos de Sangre ahora son los poderes que obtenemos de una de las apariciones. Se adaptan a los estilos de combate y mejoran nuestros atributos.
Corazones Guardianes

El combate en Code Vein II es bastante intuitivo, y como ya dije, estaremos muy familiarizados con las mecánicas del juego. Sin embargo, ahora resulta mucho más desafiante que el anterior título que era una de las quejas recurrentes. El combate vuelve con el sistema parecido a Sekiro de aturdir enemigos para posteriormente realizar un remate y drenar su sangre para conseguir Icor.
De nuevo contamos con la presencia de compañeros que nos ayudarán en batalla de muchas formas, ya sea atacando directamente a los enemigos o bajo asimilación para fortalecernos ofensiva y defensivamente. Estos suben de nivel junto con nosotros, y sus atributos se ven afectados por nuestro equipamiento.

También se introducen las habilidades que pueden ser ataques poderosos o alteraciones de estados que nos otorgan varios efectos. Estas requieren Icor, la forma de energía que se extrae de la sangre de los enemigos para activar las formas. Dependiendo del Código de Sangre equipado, tendremos acceso a cierta cantidad dependiendo de que tan poderosa sea el código que tengamos activo.
En cuanto a los enemigos, habrá de diferentes tipos, como suele ser la norma en este tipo de juegos. Desde los normales, intermedios, mini-jefes y los jefazos. Aunque parezcan débiles, no debemos confiarnos, ya que cualquiera puede suponer un problema. Algunos provocan efectos de estado negativos, otros atacan desde la distancia y algunos son muy diestros en combate.
Mientras tanto, los jefes, tienen patrones de ataque impredecibles y que apenas dan respiro, por lo que tendremos batallas que nos harán emplear a fondo. Por ejemplo, hay uno que recuerda mucho a Nito el Rey del Cementerio de Dark Souls, aparte de soltar una neblina tóxica, también tiene unos ataques de área bastante devastadores y lanza rayos por si nos alejamos.
El anime Souls

Code Vein II presenta una estética tipo anime con gráficos en Cel-Shading aunque con un toque más realista, pero manteniendo el estilo característico. Los modelados de personajes son muy detallados y los diseños de enemigos son impresionantes. El juego tiene dos modos gráficos Calidad mejorando la resolución a 4K a 30fps, y el Modo Rendimiento que se supone corre a 60fps a 1080p, sin embargo el juego va a 40fps la mayor parte del tiempo y una que otra ralentización en momentos de mayor estrés gráfico. Es posible que esto se corrija con algún parche futuro, lo que suele ser la norma en los Soulslike.
En cuanto a la banda sonora, vuelve a estar a cargo del compositor Go Shiina, con su característico estilo que mezcla temas de corte épico con tonos modernos, Jazz y Rock progresivo. El juego viene doblado al japonés e inglés, con muy buenos trabajos de los actores.
Veredicto
Code Vein II es a todas luces, una evolución a gran escala respecto al título original. No solo amplía su mundo, sino que mejora lo ya visto e introduce nuevas e interesantes mecánicas jugables. Una de ellas son los viajes temporales que, junto a un mundo más abierto y reactivo a nuestras acciones, aporta una capa de exploración y narrativa poco común en el género. A esto se suma un sistema de personalización mucho más detallado, un combate más exigente y profundo, que da para crear el personaje que deseemos. Aunque presenta algunos inconvenientes técnicos en su modo rendimiento en momentos puntuales, estos no opacan una experiencia desafiante, visualmente atractiva con un apartado artístico único.
Nota: Este review fue realizado en PS5 y el código para descarga fue gracias a Bandai Namco.
