Un tribunal de la ciudad sudoccidental de Oremburgo, Rusia, ha dictado las primeras sentencias de privación de libertad contra el propietario y dos empleados de un club nocturno, en lo que las propias autoridades han calificado como el primer caso judicial formal bajo la ley que cataloga al «movimiento LGBT internacional» como una organización extremista y terrorista.
El dictamen judicial ha recaído con fuerza sobre el dueño del establecimiento conocido como «Pose», Vyacheslav Khasanov, de 37 años, quien recibió una condena de siete años de prisión y una multa de un millón de rublos (aproximadamente $12,755 dólares). Asimismo, la gerente del local, Diana Kamilyanova (30 años), fue sentenciada a seis años y tres meses de cárcel, mientras que el director artístico, Alexander Klimov (23 años), se enfrenta a una pena de dos años y tres meses. Los tres procesados negaron rotundamente los cargos de organizar y participar en las actividades de una red extremista, argumentando que su labor se limitaba estrictamente a la gestión de un local de entretenimiento comercial.
El club «Pose» operaba desde el año 2021 ofreciendo espectáculos de drag queens y fiestas temáticas. Con el endurecimiento de la censura estatal implementada por el gobierno de Vladímir Putin, el local intentó reestructurar su modelo logístico de mercadotecnia promocionándose como un «teatro bar de parodias» para intentar esquivar las restricciones normativas.
La resolución judicial determina de forma taxativa que los tres acusados, «bajo la apariencia de dirigir un club nocturno, organizaron eventos centrados en la temática común de demostrar la afiliación con personas de orientación sexual no tradicional para un grupo inespecífico de clientes».
