Marvel Studios confirmó oficialmente que Chris Evans volverá a interpretar a Steve Rogers, el Capitán America en Avengers: Doomsday, pero lo que parecía un anuncio triunfal terminó generando polémica.
El tráiler, proyectado inicialmente junto a Avatar: Fuego y ceniza y luego filtrado en redes, acumuló más de 14 millones de reproducciones, aunque también desató una ola de críticas.
Para muchos seguidores, el regreso de Evans es una “falta de respeto” a Anthony Mackie, quien había asumido el legado del Capitán América como Sam Wilson. En redes sociales abundan comentarios que acusan a Marvel de menospreciar el esfuerzo del actor y de desestabilizar la narrativa construida en los últimos seis años. “El UCM sigue faltándole el respeto a Sam Wilson y estoy cansado”, se lee en uno de los mensajes citados.
Mackie, hasta ahora, solo ha tenido una película en solitario como protagonista —Capitán América: Brave New World— y su futuro como líder de los Vengadores queda en duda tras la decisión de Kevin Feige. El regreso de Evans eclipsa su trabajo y abre interrogantes sobre el rumbo de la saga del Multiverso, que culminará en 2027 con Avengers: Secret Wars.
Es muy probable que el regreso haya sido causado por la baja recepción que tuvo la película protagonizada por Mackie como el Capitán America, y Marvel apostó por el impacto emocional de traer de vuelta a Evans, pero el movimiento amenaza con debilitar la transición hacia una nueva generación de Vengadores.
