El CEO de HBO, Casey Bloys, ha hablado sobre las «serias medidas de seguridad» que rodean la producción de la serie de Harry Potter tras las alarmantes amenazas de muerte recibidas por el actor Paapa Essiedu.
El intérprete británico de ascendencia ghanesa, elegido para dar vida a Severus Snape, reveló esta semana haber sido blanco de una campaña de odio racista que incluyó mensajes directos exigiéndole abandonar el papel bajo amenaza de asesinato.
En una entrevista con Variety, Bloys admitió que la cadena ya había anticipado una reacción violenta debido a la magnitud de la propiedad intelectual y la «pasión» de ciertos sectores del fandom. «Con actores en franquicias tan grandes, donde hay fans con opiniones muy fuertes, las cosas pueden volverse aterradoras», explicó el ejecutivo. Como respuesta, HBO ha implementado un equipo de seguridad especializado y entrenamientos en «mejores prácticas» para el manejo de redes sociales, intentando blindar al reparto frente al acoso.
Esta controversia se suma a las críticas que la serie ha enfrentado desde su anuncio, tanto por la diversidad en su casting como por la vinculación de J.K. Rowling al proyecto. Mientras actores como John Lithgow (Dumbledore) han defendido su permanencia en la serie a pesar de las presiones externas, figuras de la saga original como Jason Isaacs han salido en defensa de Essiedu, calificándolo como uno de los mejores actores de su generación y augurando que su actuación silenciará las críticas una vez que la serie se estrene en la Navidad de 2026.
