Reanimal Review

Tarsier Studios es un desarrollador independiente con sede en Suecia, que se ha hecho un hueco en la industria tras el lanzamiento de los geniales Little Nightmares 1 & 2. Aunque recientemente, se lanzó una tercera entrega, el estudio sueco no estuvo involucrado en su desarrollo. Sin embargo, estuvieron trabajando en un sucesor espiritual que lleva por nombre Reanimal. Este es un título que va en la misma línea de explotar nuestros peores miedos de infancia, solo que ahora traslada la acción a un plano en tres dimensiones, con resultados destacables.

Nuevos miedos más oscuros

Reanimal está protagonizada por dos hermanos, un niño y una niña, quienes deben explorar una oscura, distópica y fragmentada isla, plagada de monstruos. Su objetivo es rescatar a sus amigos, quienes se encuentran en una de las tres regiones principales. La isla está plagada de monstruos híbridos, de distintas formas y comportamientos que no dudarán a la hora de atraparnos.

El juego es y utiliza metáforas para representar los miedos y traumas más profundos del ser humano. Tal como suele abordar el estudio en sus producciones, este juego coquetea con el terror psicológico, y ahora, body-horror con entornos que también cuentan su propia historia.

Si tu caes, yo caigo

El juego se enmarca en el género de plataformas con toques de sigilo y survival horror. Nos lleva por entornos oscuros y variados, propios de una isla tétrica; ya sea, escapando de los enemigos, superando peligros ambientales y resolviendo puzzles para avanzar. Existen dos diferencias marcadas con Little Nightmares: lo primero es que los niveles son en completo 3D y segundo, podemos jugar también en cooperativo. Existe un coleccionable en forma de unas máscaras, que cambian nuestra apariencia y poco más.

Por el camino, debemos evitar a enemigos que vigilan cada zona, y los hay de distintas formas y colores… cada una más perturbador que el anterior, representados por animales grotescos. Algunas zonas, requieren el uso de la luz para saber que hay delante de nosotros. Para esto, ambos personajes cuentan con fuentes de luz: el niño con un encendedor y la niña con una linterna que podemos apagar y encender en cualquier momento. Los rompecabezas, sirven como una suerte de respiro, para controlar el ritmo pausado, pero interesante del título. Básicamente, no son complicados: activar mecanismos utilizando a ambos personajes, dejar al compañero en un lugar mientras el otro acciona una palanca, etc. Sin embargo, no son muy elaborados, ni nada que no se haya visto.

El juego cuenta con secuencias de persecución en los que un error, supone el fin de la partida. Lo destacable aquí son las sucesiones con una serie de cambios de cámaras bien pensados para matizar el terror y la angustia de ser perseguidos. Más adelante en la aventura, los protagonistas consiguen una embarcación en la que se pueden trasladar a distintas zonas de la isla. El Tarsier Studio motiva al jugador a explorar más allá de los límites propuestos para descubrir secretos.

El modo cooperativo, tanto online como local, brinda una capa estratégica y divertida a la fórmula, ya que insta a los jugadores a ser creativos y coordinarse bien para salir de las situaciones más tensas. Más de una vez nos veremos en la posición de pelear con nuestro compañero para que haga lo que haga falta y así poder avanzar. La pantalla se comparte entre ambos jugadores, por lo que ninguno deberá alejarse más de lo necesario, y siempre habrá que ir juntos. Si no tenemos con quien jugar, la IA del juego es bastante competente y se comporta a la altura de la situación.

El juego cuenta con una ambientación oscura, tétrica y opresiva muy bien lograda. Los gráficos tienen ese estilo casi tipo Tim Burton pero con un estilo más siniestro. Los escenarios son parte importante del programa, e incluso un personaje más dentro del juego. Veremos estaciones de trenes abandonadas, fábricas en ruinas y hasta un cine. El juego tiene un sistema de cambios de cámara muy interesantes que sirven para destacar ciertos momentos clave de algunos tramos.

La música está liderada por Christian Vasselbring, en sustitución de Tobias Lilja, el compositor de Little Nightmares. Vasselbring ya trabajó en el diseño de sonido de los anteriores juegos del estudio. Los temas cuentan con unos tonos mecánicos, chillones y desagradables para enfatizar en la atmósfera opresiva del juego.

Veredicto

Reanimal reafirma a Tarsier Studios como un desarrollador que maneja muy bien el lenguaje del terror infantil de sus producciones. El juego da el salto al 3D con resultados destacables, ahora con escenarios más abiertos pero igual de tétricos. Nos brinda una atmósfera opresiva, diseño grotesco de criaturas y un uso inteligente de cámaras durante las persecuciones. Aunque los rompecabezas no destacan por su complejidad, cumplen su función dentro de un ritmo bien medido que prioriza la inmersión. Se incorpora un modo cooperativo, tanto local como online, que añade un componente de dependencia muy acertado. A nivel audiovisual, el apartado artístico y sonoro consolidan una identidad inquietante, convirtiendo a los escenarios en un elemento narrativo más. Reanimal no reinventa la fórmula que hizo grande a Little Nightmares, pero la expande con una experiencia oscura, sólida y memorable.

Nota: Este review fue realizado en PS5 y el código fue cedido gracias a THQ Nordic.

siguenos

222,048FansMe gusta
62,871SeguidoresSeguir
3,689SeguidoresSeguir
4,058SuscriptoresSuscribirte

DESTACADAS

SUMARIO

Reanimal es una amalgama bien realizada de una atmósfera aterradora y tétrica con un nuevo giro en la jugabilidad

relacionado

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí