Según diversos reportes en redes sociales, Sony podría dejar de incluir el control inalámbrico DualSense en el paquete estándar de la PlayStation 5 a partir del 31 de enero de 2027.
La estrategia responde a una doble intención comercial por parte de la multinacional: reducir el precio de entrada del hardware en el mercado y disminuir la generación de residuos electrónicos. Esta decisión permitiría a los usuarios que ya disponen de controles compatibles o que buscan renovar su consola adquirir el sistema a un coste más accesible, omitiendo el precio del periférico incluido por defecto.
Sin embargo, la medida plantea un inconveniente evidente para los nuevos compradores que ingresen al ecosistema de la marca por primera vez, quienes deberán contemplar la compra de un control por separado para poder utilizar la consola. Al respecto, la compañía mantendría la distribución habitual en tiendas de sus mandos DualSense y DualSense Edge disponibles por separado.
De confirmarse oficialmente de cara a 2027, la iniciativa situaría a Sony como pionera en trasladar al mercado de consolas de sobremesa un modelo de venta por separado que ya se ha visto en dispositivos móviles y hardware portátil. Resta conocer la reacción de la comunidad ante un posible ajuste que cambiará la experiencia con la PlayStation 5 y su futura sucesora.
