Sony desplegó el firmware 14.10 para PS5 y PS5 Pro como requisito obligatorio para iniciar sesión en PSN. Quienes no lo instalen pierden el multijugador, la nube y la PlayStation Store. La medida llega tras la vulnerabilidad explotada por Relapse.
Sony Interactive Entertainment ha desplegado la actualización de firmware 14.10 para las consolas PlayStation 5 y PlayStation 5 Pro. La instalación se establece como un requisito indispensable para iniciar sesión en la red PlayStation Network (PSN). La medida se produce menos de tres semanas después del lanzamiento de la versión 14.00. El objetivo central de esa versión fue mitigar la vulnerabilidad crítica explotada por la herramienta conocida como «Relapse». Dicha brecha se difundió públicamente a finales de septiembre de 2026. Permitía la ejecución de código no firmado en consolas con revisiones de software comprendidas entre las versiones 7.00 y 13.60. Eso provocó un drástico incremento en la actividad de la comunidad homebrew y repositorios no autorizados.
¿Qué pierden quienes no actualicen?
Los usuarios que optaron por no instalar la versión 14.10 con la intención de preservar el punto de entrada vulnerable en la revisión 14.00 han quedado desconectados de forma inmediata del ecosistema en línea de la marca. Querían esperar un jailbreak funcional. La omisión del parche bloquea el acceso a los perfiles personales, los componentes multijugador de los títulos instalados, la sincronización de partidas guardadas en la nube y la tienda digital PlayStation Store. Con este movimiento, la compañía fuerza a los poseedores de la consola a elegir. Pueden usar los servicios de red oficiales o aislar el hardware en modo desconectado para mantener software de terceros.
Requisito mínimo para futuros lanzamientos
El despliegue de estas contramedidas administrativas marca el retorno de Sony a la lucha contra las vulnerabilidades del sistema operativo en el entorno de la consola. Además del bloqueo de acceso a la red para compilaciones de software antiguas, los futuros lanzamientos comerciales exigirán la versión de firmware 14.10 como requisito técnico mínimo para ejecutarse desde discos u ópticos de almacenamiento. Paralelamente, el departamento legal de la empresa ha emitido órdenes de cese y desista contra servidores y portales que distribuían copias no autorizadas. Aun así, la aparición de espejos (mirrors) descentralizados mantiene a la plataforma dependiendo de los bloqueos de sistema para conservar el control.
