Sony ha vuelto a desatar la polémica en la comunidad de consolas tras aplicar un incremento generalizado en los precios de PlayStation Plus. Aunque Sony sugirió inicialmente a principios de esta semana que el ajuste de precios afectaría únicamente al nivel básico (Essential), la entrada en vigor de la medida ha revelado una subida silenciosa que afecta también a las modalidades Extra y Premium.
La compañía justificó oficialmente este movimiento financiero escudándose en las «condiciones actuales del mercado». El incremento de precios se aplica de forma inmediata a los nuevos suscriptores desde el 20 de mayo de 2026, encareciendo las suscripciones mensuales entre 1 y 2 dólares, y las opciones trimestrales hasta en 5 dólares. Así, el mes de Premium pasa a costar 19.99 dólares, Extra sube a 16.99 dólares y Essential se sitúa en 10.99 dólares.
Por el momento, esta subida no afectará a los usuarios que ya tengan una suscripción activa, a menos que decidan cambiar de plan o dejen caducar su membresía (con la excepción de India y Turquía, donde el aumento es inmediato para todos). Los analistas apuntan que el hecho de mantener congeladas las tarifas de 12 meses responde a una estrategia deliberada de Sony para empujar a los jugadores hacia los contratos de larga duración.
La indignación es especialmente alta debido a que PlayStation Plus sigue siendo un requisito obligatorio para poder jugar en línea a la mayoría de los títulos de PS4 y PS5, obligando al usuario a pagar más para disfrutar al máximo de sus juegos físicos y digitales.
