Lo que comenzĂł como un lanzamiento sumamente celebrado por los usuarios de PlayStation 4 y PlayStation 5, quienes por fin recibĂan los emblemáticos Call of Duty: Black Ops y Black Ops 2 se han transformado rápidamente en una pesadilla en lĂnea.
Apenas unos dĂas despuĂ©s de su debut digital, los servidores multijugador de ambas entregas han sido completamente comprometidos por piratas informáticos. La alarmante facilidad con la que se han vulnerado estos sistemas confirma los peores temores de la comunidad: los nuevos ports desarrollados por Iron Galaxy no son más que adaptaciones directas de las versiones originales de PS3 sin ningĂşn tipo de blindaje moderno de seguridad. Como resultado, las partidas multijugador tradicionales se han vuelto virtualmente injugables.
El exploit más peligroso del que se tiene registro. Diversos hackers están forzando «puntos de experiencia negativos» sobre jugadores legĂtimos. Esto no solo reduce su nivel a -1, sino que los bloquea del emparejamiento, inhabilitándolos por completo para jugar en lĂnea.
Ante el clamor y la indignaciĂłn de la comunidad, que ha pagado $40 dĂłlares por tĂtulo, Activision se ha visto obligada a intervenir de emergencia.
A travĂ©s de sus canales oficiales de soporte, la distribuidora ha confirmado que ha desactivado temporalmente varias listas de juego seleccionadas en los ports afectados mientras sus equipos de ingenierĂa investigan soluciones tĂ©cnicas. Sin embargo, la falta de un sistema antitrampas robusto en esta arquitectura de software anticuada hace temer a los usuarios que estas versiones acaben abandonadas al mismo destino que sufrieron hace años en Xbox 360 y PS3.
