El panorama de Xbox ha sufrido un vuelco histórico con el anuncio de la jubilación de Phil Spencer, quien dejará su cargo como CEO de Microsoft Gaming el próximo 23 de febrero. Tras 38 años en la compañía, el directivo que rescató la marca tras el lanzamiento de Xbox One cede el testigo para iniciar un nuevo capítulo personal. Sorpresivamente, la transición se completa con la renuncia de Sarah Bond y el nombramiento de Asha Sharma, actual presidenta de CoreAI, como la nueva líder máxima de la división.
Asha Sharma, con una destacada trayectoria en Meta e Instacart, asume el mando con la promesa de «proteger la esencia» de Xbox mientras abraza la innovación tecnológica. En su primera comunicación oficial, Sharma estableció tres pilares fundamentales: la creación de juegos excelentes, el compromiso renovado con el hardware de consola y el desarrollo de nuevas formas de juego mediante herramientas creativas. La nueva CEO subrayó que no permitirá que la inteligencia artificial degrade la calidad artística de los videojuegos, rechazando el contenido genérico.
Como parte de esta reestructuración, Matt Booty ha sido ascendido a Director de Contenido, trabajando estrechamente con Sharma para fortalecer los estudios internos. Spencer, quien permanecerá como asesor hasta el verano para asegurar una transición fluida, destacó que Xbox es ahora una comunidad vibrante que trasciende el hardware tradicional. Bajo su liderazgo, la marca impulsó hitos como la retrocompatibilidad y el servicio Game Pass, dejando una base sólida para que la nueva dirección expanda el ecosistema hacia PC, móviles y la nube.
Este cambio de liderazgo marca el inicio de una era centrada en modelos de negocio híbridos y una integración profunda de la tecnología de Microsoft. Mientras los fans asimilan la salida de figuras tan icónicas, la nueva directiva insiste en que Xbox seguirá siendo un espacio para experiencias humanas e innovadoras.
