Nvidia ha retirado de forma fulminante su último driver, la versión GeForce 595.59 WHQL, tras confirmar la existencia de un error crítico que afecta directamente al control térmico de las tarjetas gráficas.
Según los informes de los foros oficiales, el «bug» impide que el sistema detecte los ventiladores o deja funcionando solo uno de ellos, lo que podría derivar en un sobrecalentamiento peligroso que quemaría la tarjeta de video si no se detecta a tiempo.
Originalmente, este driver fue lanzado para ofrecer soporte de «día uno» a los esperados Resident Evil Requiem y Marathon. Sin embargo, además de los problemas con los ventiladores, los usuarios han reportado inestabilidad en las frecuencias de reloj y cierres inesperados. Ante esta situación, Nvidia ha eliminado la descarga de su web oficial y recomienda encarecidamente a quienes ya lo instalaron realizar una instalación limpia de la versión 591.86 para recuperar la estabilidad del sistema.
Aunque los nuevos juegos seguirán funcionando con drivers antiguos, es probable que presenten errores visuales menores que esta actualización fallida debía solventar. Nvidia ya investiga el fallo, pero de momento la prioridad absoluta es proteger la integridad física de las GPUs de millones de usuarios.
