Nioh representa el acercamiento al género Soulslike para Team Ninja. A diferencia de otros juegos del género, esta serie se caracteriza por su desafío extremo y enfocarse en un contexto más histórico tomándose ciertas libertades literarias. Con la segunda entrega entendimos que su propuesta pasó la barrera de ostracismo y ya era una franquicia consagrada. Pues ahora con Nioh 3, el equipo busca darle un giro más ambicioso, modificando su estructura y apostando por un acercamiento similar a un mundo abierto que amplía las posibilidades jugables.

En primer lugar, el juego sigue el sistema de misiones pero los mapas han ganado en escala. Cada zona tiene unas dimensiones más o menos considerables, y existen diferentes tareas a realizar como limpiar zonas de enemigos, coleccionables, secretos, etc. Es un cambio que puede no gustarle a todo el mundo, pero en líneas generales se siente menos rígido que el sistema lineal de las entregas anteriores.
Otra de las novedades es que se implementa un sistema de combate dual, en el que el protagonista puede cambiar en tiempo real entre el Estilo de Samurai o el Estilo Ninja para los combates. Esto otorga al juego de muchas más posibilidades jugables a nivel de construcción del personaje. Mientras que el estilo samurai es el ya conocido por todos, el estilo ninja va en un camino más enfocado en la agilidad y el sigilo.

Incluso, tanto las armas como armaduras cambian en función del estilo elegido. De hecho, el juego insta al jugador a ir alternando entre uno y otro en cada misión. El juego introduce mecánicas que no estaban en los anteriores juegos como el poder saltar, lo que añade una capa de más libertad de movimiento.
En cuanto a enemigos, siguen habiendo de diferentes categorías pero la dificultad sigue siendo extenuante. Sin embargo, contamos con muchas más mecánicas que nos dan cierta ventaja, y muchas se comparten entre un estilo de pelea y otro. El punto es aprender los patrones de cada enemigo, incluyendo algunos jefes de nivel, los cuales representan el culmen de la serie.

A nivel de la trama, tendremos una que se toma ciertas libertades con el período Sengoku con Lord Nobunaga a la cabeza. Cabe decir que es una precuela de los dos primeros juegos. Se darán cita temas como traición, alianzas e intrigas políticas en un contexto de fantasía. Además, vuelven algunos personajes ya conocidos junto con otros nuevos por conocer.
Nuestras impresiones
Como tercera entrega, Nioh 3 no decepciona, destacando la ampliación de los mapas con toques de mundos semi-abiertos y la posibilidad de intercambiar entre los estilos de lucha antes mencionados. Es un juego que mantiene y eleva, al mismo tiempo, la esencia de la franquicia.
