Según reporte de Deadline, Netflix está presionando por una ventana de apenas 17 días en cines antes de llevar sus películas a digital y streaming, una medida que amenaza directamente el negocio de las cadenas de exhibición.
Aunque el final de Stranger Things demostró que los estrenos en salas pueden ser un éxito para la compañía, Netflix vuelve a sacudir la industria con su postura frente a la experiencia teatral.
La propuesta choca con la posición de AMC, la mayor cadena de Estados Unidos, que insiste en mantener un mínimo de 45 días de exclusividad en salas. El debate se intensifica justo cuando Netflix prepara el cierre de su adquisición de Warner Bros. Discovery por 80 mil millones de dólares, lo que le dará control sobre uno de los estudios más comprometidos con los estrenos teatrales.
En 2025, Netflix experimentó con lanzamientos más amplios, como el estreno en 1.700 salas de la versión karaoke de KPop Demon Hunters, que recaudó 19,2 millones de dólares pese a estar disponible en la plataforma. También sorprendió con el evento de fin de año de Stranger Things, que generó entre 25 y 30 millones en concesiones gracias a una estrategia de boletos ligados a vales de comida.
Ted Sarandos, co-CEO de Netflix, asegura que la compañía no está en contra de los estrenos en cines, pero considera que las ventanas largas son “anti-consumidor”. Prometió que las películas de Warner Bros. seguirán teniendo ventanas estándar, aunque dejó claro que el modelo evolucionará hacia algo “más amigable para el público”.
La industria, sin embargo, teme que una vez cerrada la compra de Warner, Netflix empiece a imponer ventanas cada vez más cortas, lo que podría transformar radicalmente la relación entre streaming y salas de cine.
