Netflix dio un paso estratégico en su incursión en la inteligencia artificial. La compañía anunció este jueves la adquisición de InterPositive. Es una startup fundada por Ben Affleck en 2022. Desarrolla herramientas basadas en IA para la producción cinematográfica. Los términos financieros no se revelaron. La operación representa la primera compra de Netflix desde que se retiró de la puja por Warner Bros. Discovery.
La tecnología de InterPositive no genera contenido nuevo a partir de texto. Otras plataformas sí lo hacen. En su lugar, el sistema se entrena con el metraje diario de una producción específica. Ayuda en tareas de postproducción: corregir iluminación, reemplazar fondos, refinar tomas o ajustar el color. Affleck lo explicó con claridad: «No se trata de escribir un prompt y obtener una película. Eso no es esto».
Como parte del acuerdo, Affleck se unirá a Netflix como asesor sénior. Su equipo completo, 16 ingenieros, investigadores y creativos, pasará a formar parte de la compañía. La plataforma no comercializará estas herramientas externamente. Las pondrá a disposición de sus socios creativos para mejorar la calidad de sus producciones.
La adquisición llega en un momento sensible para la industria. Tras años de temor a que la IA sustituya puestos creativos, Netflix lanzó un mensaje tranquilizador. Bela Bajaria, directora de contenido, declaró: «Creemos que las nuevas herramientas deberían ampliar la libertad creativa, no limitarla ni reemplazar a guionistas, directores, actores y equipos técnicos». Affleck aseguró que incorporaron «restricciones para proteger la intención creativa». Las decisiones seguirán en manos de los artistas.
Netflix has bought InterPositive, a start-up founded by Ben Affleck that makes AI-powered tools for filmmakers. pic.twitter.com/d0IFG0Pycc
— Pop Base (@PopBase) March 5, 2026
La operación refleja un cambio profundo en Hollywood. A finales del año pasado, Disney anunció que permitirá a OpenAI usar personajes de Star Wars, Pixar y Marvel en su generador Sora. Lo que antes era una amenaza existencial se convierte en herramienta. Siempre que, como promete Netflix, los humanos sigan al mando.
